"Ha sido un salto de gigante". Así calificaba la presidenta de la Asociación lorquina de Fibromialgia y Fatiga Crónica (AFILOR), Antonia Robles, el cambio que ha supuesto para la entidad poder contar con un local más grande. Un espacio que, con el doble de metros cuadrados que el anterior, duplica la superficie del mismo y fue concedido en marzo del pasado año por parte del Ayuntamiento.