El sindicato LAB ha denunciado públicamente que, a pesar de los avances legislativos, la brecha salarial de género sigue siendo una "lacra" profundamente arraigada en las entidades locales de Navarra. Según el sindicato, la estructura actual de los ayuntamientos perpetúa la desigualdad al infravalorar los sectores feminizados y mantener un sistema de niveles retributivos que penaliza a las mujeres.