Andrés Mountbatten-Windsor se enfrenta al destierro en el peor momento posible de su reputación, pero las cosas podrían ir todavía peor. Sus padres y su hermano mayor, el actual Rey Carlos, le dejaron en 2022 12 millones de libras para llegar a un acuerdo con Virginia Giuffre , la mujer que le acusaba de violación hasta en tres ocasiones cuando tenía 17 años. El entonces Príncipe consiguió evitar así el juicio y, temporalmente, las aguas volvieron a su cauce. Pero según publica ahora 'The Sun', esa cantidad nunca se devolvió. Ni los siete millones que le pidió a la Reina Isabel ni los 3 que salieron de las ganancias que las propiedades del Príncipe Felipe aún generaban un año después de su muerte. Carlos III le dio, de acuerdo con el mencionado medio, más de un millón y medio. Supuestamente otros 'royals' habrían ayudado también para alcanzar la cifra final. « No ha pagado ni un céntimo », dicen las fuentes conocedoras. Supuestamente Andrés pretendía vender un chalé que tiene en Suiza, pero los beneficios de esa transacción no fueron tan interesantes como pensaba que serían, y aún tenía que pagar una importante hipoteca. Los Windsor consideraron en ese momento que era más importante evitar un escándalo mayor, sobre todo antes de la celebración del Jubileo de Platino de la Reina en 2022, y ayudar a que todo el mundo pudiera pasar página. Se dijo entonces que Andrés había cogido «un poquito de aquí y un poquito de allá», pero ahora se indica que el hermano pequeño de Carlos III mintió a su propia familia sobre su relación con Jeffrey Epstein. «Se creyeron sus mentiras y le ayudaron a deshacerse del problema. Su propia madre tenía el corazón roto por el escándalo, pero no se atrevió a desterrar a Andrés, a quien todavía quería mucho», añade la fuente. Sobre todo querían evitar que lo que ocurrió unos años antes, en 2019, cuando Andrés concedió una desastrosa entrevista para hablar del tema. Ya entonces las versiones del entonces Príncipe no terminaban de encajar, e incluso aseguró que nunca abusó de Virginia Giuffre porque estaba en una pizzería con su hija. Virginia Giuffre se quitó la vida el pasado mes de abril, a los 41 años, antes de que el mundo conociera la extensión de los crímenes y contactos de Jeffrey Epstein con la publicación de los más de 3 millones de documentos del condenado pedófilo. Estos desmienten a Andrés, que siempre había asegurado que en el año 2010 había roto su relación con el financiero estadounidense, y demuestran que en los años siguientes seguía en contacto con él.