La localidad leonesa de Castrillos de Cepeda vive horas críticas debido a las inundaciones provocadas por la crecida del río Tuerto y el desembalse de Villameca. La situación, calificada de "insostenible" por su alcalde pedáneo, Julio Ángel Fernández, ha afectado a cerca del 90% de las casas situadas en la ribera, con un balance de entre 40 y 45 viviendas anegadas, además de naves y almacenes. Los vecinos relatan tres días de angustia, siendo la última noche la peor. "Hay casas que llevan 3 días con el agua adentro", explica Fernández. Durante la noche se han vivido escenas dramáticas, como el traslado de personas mayores con bombonas de oxígeno a pisos superiores, mientras otros han pasado la noche en la calle esperando a que bajara el nivel del agua para poder volver a sus hogares. El alcalde pedáneo denuncia la falta de mantenimiento de los cauces y reclama soluciones que llevan años solicitando. La principal medida que exigen es que se les permita limpiar los ríos y construir un dique de protección. Fernández critica la burocracia de la Confederación Hidrográfica, que impide a los vecinos mantener limpias las orillas. "Si las administraciones no lo cuidan, por lo menos que nos dejen a las personas que vivimos en los pueblos cuidarlo", sentencia. La indignación vecinal también apunta a la gestión del agua del embalse de Villameca. Según el alcalde, se ha desembalsado un gran caudal de agua de forma repentina y coincidiendo con las lluvias, cuando se podría haber aliviado el pantano de forma progresiva días antes. "Tenían que haber previsto esto y abrir antes", ha lamentado, añadiendo que "no piensa nadie, los que estamos debajo de la presa es en las personas que sufren estas cosas ahora". El pueblo sigue en alerta ante la previsión de más lluvias. El desbordamiento del río Tuerto también ha afectado al municipio leonés de Villamejil. Pedro Fernández tiene allí su camping y su restaurante. Han tenido que desalojarlo por seguridad. El agua no paraba de entrar. El propietario de este camping también señala la mala gestión de la Confederación Hidrográfica del Duero con el desembalse de la presa de Villameca