Elche ha dado un paso más para que la construcción de 240 viviendas de protección oficial, dentro de lo que se ha dado en llamar el plan Casa Fácil, sea una realidad. Lo ha hecho, además, en un momento clave. Por un lado, porque, por decimotercer mes consecutivo, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la vivienda sigue siendo el principal problema de los españoles. Por otro, por el escándalo por las polémicas adjudicaciones de les Naus en Alicante. Un paso que, en el consejo de administración de Pimesa, se materializó este jueves en la adjudicación provisional de los proyectos, a través de la enajenación de cuatro parcelas municipales mediante permuta para la construcción de esos inmuebles, y en la aprobación de una serie de medidas reforzadas para evitar casos como los sucedidos en la ciudad vecina. Es en este contexto en el que se anunció que, del total de viviendas, 48 serán gestionadas por Pimesa en régimen de alquiler asequible para jóvenes, mientras que los precios de venta del resto de pisos, en función de las zonas y de los metros, y teniendo en cuenta los topes marcados por el Ejecutivo central, oscilarán entre los 120.120 euros que se plantean, por ejemplo, para Carrús, y los 255.600 euros a los que se apunta en el caso del Sector E-27, en la zona del Hospital del Vinalopó, según se recoge en los expedientes de Pimesa, aunque el alcalde, Pablo Ruz, en su comparecencia, dio precios sensiblemente inferiores, al dar los costes sin el IVA que hay que pagar, y sin avisar de ello.