La tesis de un problema en el cambio de aguja en la vía como factor determinante en el accidente de Adamuz -situada a unos dos kilómetros del lugar fatídico-, donde murieron 46 personas y más de 120 resultaron heridas, cobra fuerza en la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) , como ya avanzó ABC. En una nota hecha pública este jueves por el propio órgano técnico se avanza que se está recopilando información relativa a los datos de enclavamientos y circuitos de vía. Ni más ni menos que la relación de dependencia entre señales y agujas en la vía al paso de los trenes y, por otro lado, el sistema eléctrico que permite identificar a los convoyes en un tramo determinado. Ambas cuestiones muy espinosas en el trágico suceso, tanto por el descarrilamiento del Iryo como por la colisión con el Alvia y su rastro posterior. Los investigadores que trabajaron durante más de una semana en la zona cero del siniestro ya señalaron la posibilidad de que el problema se produjese en un cambio de aguja que hay apenas dos kilómetros antes. Amén de la rotura de la soldadura y la rotura en el raí por donde pasaba el Iryo. La CIAF también ha comunicado en su nota que observadores de la Agencia Feroviaria de la Unión Europea realizarán, a instancias de la misma, un seguimiento de la investigación abierta «de manera -dicen- que se pueda ofrecer una mayor transparencia» de la investigación. La próxima semana habrá una reunión entre ambas partes aunque el organismo presidido por Iñaki Barrón ha dejado claro que el esclarecimiento de los hechos correrá de su cuenta y los observadores «harán un seguimiento del proceso». Otros dos aspectos muy importantes en este caso son las cajas negras de los trenes y el análisis técnico del carril roto en el punto crítico del accidente. Ambas cuestiones están todavía pendientes del permiso judicial para poder acceder a los registros y abordar en un laboratorio el análisis meticuloso del raíl. En este sentido, el órgano técnico encargado de arrojar luz sobre el caso quiere primar la solvencia técnica y la ausencia de conflicto de intereses a la hora de buscar una firma que se encargue de este análisis. La nueva jueza titular del juzgado de Montoro que lleva el caso, y que se ha incorporado esta semana, tiene sobre la mesa estas autorizaciones. La Fiscalía de Córdoba ya pidió estar presente en la apertura de los registradores de ambos trenes en Madrid, de ahí la demora que aún arrastra este paso clave en la investigación. La CIAF ha solicitado también a Renfe Viajeros e Iryo datos sobre el material rodante, así como las comunicaciones que se produjeron de forma inmediata a la colisión entre ambos trenes. Por parte de ADIF también ha sido solicitada información sobre la actuación llevada a cabo en el tramo de Adamuz sobre la renovación de la vía de la que tanto viene hablando el Gobierno. Finalmente, la comisión indica que ha habilitado direcciones de correo electrónico específicas para las víctimas y sus familiares por si quieren pedir información sobre los avances de la investigación, en los términos establecidos por la normativa de estos procedimientos.