La necesidad surgió tras la pandemia, ante el aumento de los problemas de salud mental entre jóvenes y la subida de los intentos de suicidio o autolisis. Fue el doctor Alejandro Caballero, que coordinaba la salud mental en el Sergas, el que levantó el teléfono y llamó a los profesionales de atlanTTic para buscar una herramienta tecnológica con la que abordarlo.