Las protestas del campo han vuelto a tomar el centro de Madrid, esta vez con una movilización que ha reunido a cerca de 500 tractores según las cifras de los organizadores. Anastasio Yébenes, miembro de la ejecutiva de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, ha sido uno de los portavoces de la jornada. En una entrevista en el programa 'El Cascabel' de TRECE con José Luis Pérez, Yébenes ha calificado la jornada como un "caos bastante bien organizado" y ha señalado que, aunque ha habido cortes de calles, no se ha buscado el colapso total de la ciudad. Ante la pregunta de si esta nueva movilización servirá para que sus reivindicaciones sean escuchadas, Yébenes se ha mostrado cauto pero firme. "No lo sé si va a servir. Lo que no podemos consentir es no morir luchando, tenemos que seguir luchando", ha afirmado, dejando claro que la intención del sector es mantener la presión. Los agricultores entienden que es posible que les escuchen, pero ya preparan los siguientes pasos si el Gobierno no actúa. Desde la Unión de Uniones ya han propuesto nuevas medidas de presión si no se atienden sus peticiones. La más contundente sería "hacer una acampada permanente lo más cercano al Congreso" y alargarla en el tiempo "hasta que le demos la vuelta a este asunto", ha explicado Yébenes. Además, no descartan "volver con los tractores a Madrid" si fuera necesario. El principal caballo de batalla de los agricultores es el acuerdo con Mercosur y los recortes de la PAC. El miembro de la Unión de Uniones ha argumentado que no se puede permitir que un aumento del gasto en defensa sea "a costa de seguridad alimentaria y a costa de un sector que ya de por sí está muy mal". El acuerdo con el bloque sudamericano (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) es visto como una amenaza directa por la competencia en desigualdad de condiciones. Yébenes ha denunciado la falta de controles rigurosos a los productos importados, que "no llegan ni al 0,1 % de lo que viene de fuera", y ha puesto como ejemplo la detección de naranjas "con 20 veces más de productos fitosanitarios" de lo permitido en la UE. El problema, subraya, no es competir, sino hacerlo con las mismas reglas: "Si a los productores de Brasil en la carne les ponen los mismos condicionantes que a los productores de carne de España, pues competimos con la misma ventaja", ha sentenciado. Respecto al ministro de Agricultura, Luis Planas, Yébenes ha señalado que, aunque "dice que nos comprende", en la práctica no apoya sus decisiones. Según el representante agrario, Planas considera que Mercosur es "un buen tratado para Europa", una visión que los agricultores atribuyen a los intereses de otros países. "Es un buen tratado para los alemanes que van a vender sus coches [...] a cambio de alimentos en las condiciones que van a venir", ha criticado. Yébenes ha añadido que, si bien Planas se ha mostrado en contra del recorte de la PAC, sí cree que el acuerdo con Mercosur "abre un abanico de posibilidades". Una afirmación que desde el sector agrario no comprenden, ya que implicará una eliminación de aranceles a productos importados mientras los de los productores españoles se mantienen. Durante la protesta, se ha recordado una de las consignas clave del sector, que uno de sus compañeros verbalizó: "Si el campo para, la ciudad no come", un lema que resume el impacto de su actividad en toda la sociedad.