A partir del 1 de marzo de 2026, el transporte público de Toledo dejará de aplicar el 20% de bonificación a las personas no empadronadas en la ciudad, una medida que, según denuncia la Unión Popular de Estudiantes (UPE), «golpea directamente» a trabajadores y estudiantes que desarrollan su vida académica y laboral en la capital regional sin residir oficialmente en ella. En nota de prensa, el colectivo estudiantil ha cargado contra el Ayuntamiento, presidido por Carlos Velázquez , por justificar la decisión como una vía para «estabilizar la economía local». Desde la UPE consideran que el Consistorio «olvida la economía de quienes sostienen los servicios básicos del municipio» y sitúa nuevamente el foco en el turismo frente a las necesidades de la población trabajadora y universitaria. La retirada del descuento afectará especialmente a quienes se desplazan diariamente desde municipios del entorno para acudir a sus centros de trabajo o a la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). En este sentido, la organización recuerda que la institución académica es de carácter autonómico y advierte de que no se debería «penalizar a las personas de los pueblos que desean continuar con sus estudios». La medida se suma, según la UPE, a otras decisiones recientes en materia de movilidad, como la ampliación de la denominada «zona magenta» de estacionamiento regulado. A su juicio, estas políticas resultan contradictorias: «Se limita el acceso al transporte público mientras se reducen las opciones de aparcamiento gratuito», señalan, lo que —afirman— termina fomentando el uso del vehículo privado. Desde la Unión Popular de Estudiantes condenan lo que consideran una estrategia orientada a «desplazar a las personas que mantienen y dan vida a Toledo» y sostienen que el modelo de ciudad impulsado por el equipo de Gobierno prioriza el turismo frente a las necesidades cotidianas de trabajadores y estudiantes. Como informó ABC, con el objetivo de minimizar el riesgo de las arcas municipales, el Consistorio ha subido el precio del transporte público urbano a los no empadronados. A partir del 1 de marzo, el bonobús pasará de 0,38 € el viaje a 0,51 € para los no empadronados, y la tarjeta mensual, de 20,40 a 27,20 euros, solo para los no empadronados en Toledo. «Es muy importante que todos los ciudadanos se pasen por el Ayuntamiento, o bien por correo electrónico, aportando el DNI o un documento acreditativo, sobre todo los menores de 15 años, que no están obligados a tener el carnet de identidad y por tanto tendrán que aportar algún documento que acredite tener esa edad», explicó el concejal de Movilidad, Iñaki Jiménez. Aunque el Gobierno central aprobó mantener a finales de diciembre las bonificaciones del transporte público en un 40%, repartido por igual entre el Estado y el Ayuntamiento, una subvención para la que es fundamental cumplir con la Zona de Bajas Emisiones, que solo fue apoyada por el PP. «Podemos tener la mala suerte o el percance de, al no tener la Zona de Bajas Emisiones, nos puedan quitar las bonificaciones del 20%, con lo cual estaríamos hablando de que tendríamos que pagar 666.000 euros, además de los 550.000 euros que ya aportamos al año», explicó.