Los escaños de los señores capitulares tuvieron este jueves otros inquilinos. Donde habitualmente se debaten ordenanzas y presupuestos, se habló de toros. Y no como un asunto episódico, sino como una declaración de intenciones. El Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla acogió el primer gran Encuentro de Aficionados Taurinos dentro del marco institucional de 'Sevilla, ciudad taurina' , una iniciativa que nace con vocación de continuidad y con la afición como eje vertebrador. Presidió el acto el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, que subrayó el carácter histórico de la cita y su valor simbólico: «Hoy no solo inauguramos un acto; inauguramos un camino de colaboración, de diálogo y de reivindicación cultural de lo que la tauromaquia representa para Sevilla: arte, historia, estética, ritual, emoción y patrimonio vivo». Para Alés, este primer encuentro marca «un antes y un después» en la relación entre las instituciones y la afición, además de tender puentes entre distintas generaciones. El delegado defendió que la marca no podía quedarse en una sucesión de actos puntuales. «Teníamos que poner a la afición en el centro», señaló, reivindicando el papel esencial de peñas, tertulias, asociaciones y familias como transmisores de valores y conocimiento del mundo del toro. También apeló a un diálogo sereno y constructivo para afrontar los retos actuales de la tauromaquia, recordando que forma parte inseparable de la identidad sevillana, junto a la Semana Santa, la Feria o el flamenco. El encuentro, coordinado por José Luque Teruel, juez en ejercicio y presidente de la plaza de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, reunió a un amplio abanico de tertulias, peñas y círculos de la ciudad: Los 13, el Círculo Cultural Pablo Aguado, la Tertulia El Porvenir, el Círculo Taurino de Sevilla, la Tertulia Puerta Carmona, la Tertulia Taurina Universitaria, la Peña Trianera Juan Ortega, la tertulia de Pineda, la de Espartaco, la Peña Eduardo Dávila Miura y el histórico Casino Los 40 , cuyo presidente, el garrochista y ganadero Ignacio Sánchez Ibargüen, ejerció como decano de los presentes. El abogado Joaquín Moeckel fue el encargado de moderar el debate, dando orden y pulso a una sesión que permitió escuchar, por primera vez en sede municipal, la voz plural de la afición sevillana. Entre los asistentes también se dejaron ver rostros conocidos del ecosistema taurino y de la gestión, como el ex empresario del coso sevillano Ramón Valencia —hoy apoderado del diestro Javier Zulueta—, además de representantes institucionales y miembros de la prensa especializada, componiendo una fotografía coral que daba medida de la consideración otorgada al acto. La marca 'Sevilla, ciudad taurina' se articula como una fórmula colaborativa que implica a cuatro áreas municipales —Fiestas Mayores, Cultura, Turismo y Economía— y aspira a estructurar la afición, dinamizar una agenda cultural estable (exposiciones, conferencias y debates) y dejar huella en la ciudad identificando barrios con sus toreros, rutas patrimoniales y festejos conmemorativos. El proyecto contará además con un equipo de expertos del propio sector —toreros, presidentes de plaza, empresarios y aficionados— y un nutrido grupo de colaboradores para impulsar una programación de primer nivel. «El Ayuntamiento defiende sin complejos la tauromaquia local como manifestación cultural sevillana» , recalcó Alés, insistiendo en la voluntad de abrir este foro a toda la sociedad civil taurina. La tarde concluyó con el compromiso municipal de dar continuidad a esta iniciativa y fortalecer una afición que, por primera vez, encontró asiento institucional para hacerse oír. En vísperas de una nueva temporada, Sevilla puso oficialmente a la afición en el centro.