Draghi recomienda a los líderes europeos una UE a dos velocidades si antes del verano no se aprueban reformas

Mario Draghi , el ex primer ministro italiano y también ex presidente del Banco Central Europeo, ha recomendado que se ponga en marcha la llamada Europa a dos velocidades con los países que estén dispuestos a adoptar rápidamente las reformas necesarias para acelerar la regeneración de la economía europea. Draghi, autor de un muy relevante informe sobre la competitividad europea, participaba en la jornada de reflexión de los dirigentes de los veintisiete países miembros, convocada por el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa y que se ha celebrado en el castillo de Alden Biesen, cerca de Lieja. Los líderes han mantenido una reunión informal de un día completo centrada en buscar nuevas maneras de reactivar la economía europea, eliminar las barreras regulatorias entre países y atraer inversiones frente a la competencia de China y los aranceles de Estados Unidos. El principal objetivo de la reunión era perfeccionar el mercado único, que se considera como «la joya de la corona» para la UE pero que según los técnicos de la Comisión, sigue obstaculizado por barreras internas equivalentes a un arancel del 45% sobre las mercancías y del 110% sobre los servicios. La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, dijo que había recibido el apoyo de todos los países para poner en marcha la idea del ex primer ministro italiano, Enrico Letta, también presente en la reunión, para crear una regla corporativa europea que sería válida en todos los países y que permitiría crear online nuevas empresas en 48 horas. Los líderes europeos en general estuvieron de acuerdo con el sentido de urgencia con el que se ha convocado esta jornada de reflexión y que según Antonio Costa pretendía empezar a poner en marcha «un mercado único para una Europa única» antes del fin de 2027. Al inicio de la reunión, el presidente francés Emmanuel Macron hizo un retrato de cómo ve la situación: «La energía rusa fue abandonada en 2022. No hay vuelta atrás. China como supermercado para nuestras exportaciones ha terminado, y durante los últimos dos años nos hemos visto abrumados por las exportaciones chinas. Estados Unidos nos impone aranceles y una serie de mecanismos de coerción económica. Esto es un punto de inflexión. No es solo una transición. Ninguno de estos factores cambiará a corto plazo» lo que a su juicio obliga a Europa a tomar decisiones radicales y urgentes. A la salida, el francés fijó como plazo al Consejo Europeo del próximo mes de junio para que los Veintisiete aprueben el paquete legislativo que ayude a relanzar la economía europea. Además del perfeccionamiento del mercado interior, otros elementos son la reducción de la burocracia y la regulación, la bajada del precio de la electricidad, el aumento del tamaño de las empresas a través de mecanismos de financiación que se extiendan también a través del mercado único y la protección de las industrias estratégicas. «Compartimos el mismo sentido de urgencia» ha dicho Macrón. «Debemos actuar de inmediato y acelerar». Y «si en junio no tenemos perspectivas concretas ni avances tangibles, continuaremos con la cooperación reforzada», es decir, con la Europa a dos velocidades. En este sentido, el diagnóstico de Mario Draghi que empuja a los dirigentes europeos a explorar el uso de la cooperación reforzada para acelerar las reformas en grupos más pequeños de Estados miembros mientras otros se quedan esperando, señala un camino ya utilizado con anterioridad en la UE pero que no siempre ha funcionado porque no previene los posteriores bloqueos entre ellos. Sin embargo, a principios de esta semana, la presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen, admitió la posibilidad de utilizar una Europa de dos velocidades para superar el estancamiento político. Ayer, cuando fue preguntada sobre la posibilidad de que una Europa a dos velocidades pueda fragilizar la cohesión, Von der Leyen dijo que en la UE «muchas veces tenemos que avanzar a la velocidad de los más lentos» y que «la cooperación reforzada es un mecanismo que está en los tratados y siempre tiene la puerta abierta para que se puedan unir los demás». El euro es un ejemplo de cooperación reforzada en la que solo participan algunos países, aunque posteriormente se decidió que todos están obligados a hacerlo cuando sea posible (excepto Dinamarca que pidió esta exención).