Queralt Castellet vive una pesadilla que le deja sin diploma olímpico

La veteranía ayuda a relativizar los disgustos con los que golpea el deporte. La Queralt Castellet de hace cuatro o cinco Juegos Olímpicos, cuando todavía era una cría, seguramente se habría roto en desconsuelo tras no poder completar ninguno de los tres intentos de la final. En 2026, con 36 años, 20 más que algunas de sus rivales, seis citas olímpicas en su palmarés y la plata de Pekín 2022 para la historia, Queralt sonrió. Sí, se puede reaccionar a una pesadilla con una sonrisa.