Un asilo en el barrio de Benalua, abandonado su uso por el Obispado de Orihuela-Alicante. El terreno fue donado por el IV marqués de Benalua, José Carlos Aguilera y Aguilera. El proyecto fue redactado de forma desinteresada por el arquitecto José Guardiola Picó. La construcción se ejecutó mediante donativos de las alicantinas y los alicantinos.