El manto de la Reina de los Mártires, restaurado, vuelve a brillar como joya del bordado de la Semana Santa de Córdoba

El oro y las sedas bordadas sobre terciopelo rojo con roleos, hojas y palmas en alusión al martirio y a la advocación de la Virgen vuelven a mostrarse con la plenitud que tuvieron en el origen. El manto procesional de Nuestra Señora Reina de los Mártires , joya de los bordados de la Semana Santa de Córdoba que confeccionó el taller de Esperanza Elena Caro en la década de los 50 del siglo XX, recupera su estado óptimo de conservación tras la restauración de siete meses a la que lo ha sometido el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH). Su labor se ha centrado en la limpieza, con la retirada de restos de cera, y la restitución de algunos hilos y lentejuelas, como informa a ABC el hermano mayor de la cofradía de la Buena Muerte, Joaquín de Velasco . La hermandad de la Buena Muerte ha mostrado este jueves a los pies del presbiterio de la Real Colegiata de San Hipólito el resultado de esta ambiciosa intervención en la prenda que se realizó hace siete décadas. Estas labores han tenido la subvención de la Diputación Provincial de Córdoba para restauración del patrimonio cofrade, en la segunda convocatoria, la de 2025, que es de 8.274,37 euros (el 80% de la partida total). No ha sido preciso el pasado a nuevo soporte y se trata de la primera gran restauración a la que se somete, que logra que los bordados resalten ahora mucho más. En paralelo a la restauración, el maestro bolillero de Sevilla Alfonso Aguilar Aguilar ha elaborado artesanalmente una nueva orla perimetral del manto, reproducción totalmente exacta de la original, dada la extrema debilidad y difícil restauración que presentaba. La retirada y posterior fijación de la blonda la han acometido los técnicos del IAPH. Esta parte del proyecto, con un coste de casi 8.000 euros, la ha afrontado en solitario la cofradía con recursos propios y donativos de los devotos. La antigua blonda queda en poder de la corporación de la Madrugada con la intención de conservarla o añadirla a algún manto de vistas. El manto de la Reina se encargó en 1950 y se concluyó en 1953, y en todo este periodo ha gozado de un estado de conservación aceptable, sin grandes daños ni roturas. Por eso ha sido el actuar con éxito en el momento más adecuado. Durante la estación de penitencia de 2026 se admirará en las calles. Preguntado por ABC acerca de futuras acciones de conservación del patrimonio de la Buena Muerte, De Velasco indica que, pasada la Semana Santa de 2026, el IAPH someterá en Sevilla a un estudio de conservación al Cristo de la Buena Muerte. Además, este mismo viernes 13 de febrero los técnicos del IAPH van a examinar el conjunto de bambalinas y techo de palio de la Reina de los Mártires. Ambos procesos se han aprobado recientemente en cabildo de hermanos. En el acto de presentación de este jueves han intervenido Eduardo Capdevila; el superior de los Jesuitas en Córdoba, José Javier Pardo; el director del IAPH, Juan José Primo Jurado; y las especialistas que han intervenido, Sarai Herrera y Lourdes Fernández para mostrar visualmente el proceso con proyecciones. Lourdes Fernández ha elogiado la calidad de la pieza, en el diseño y la riqueza del bordado, y ha explicado cómo se iba retirando a traves de aspiraciones y distintos procesos la cera que estaba incrustada. Así se ha conseguido dar de nuevo el esplendor primitivo al manto. El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes , y el hermano mayor han pronunciado las palabras de clausura, en las que este último ha agradecido el apoyo de la institución provincial y ha ensalzado «la excelencia del trabajo del IAPH». En un principio, la presentación de la pieza restaurada estaba prevista en enero, pero se suspendió en señal de duelo por el accidente ferroviario de Adamuz. Fue en febrero de 2025 cuando los especialistas del IAPH, encabezados por su director, Juan José Primo Jurado , visitaron in situ en Córdoba el manto de Nuestra Señora Reina de los Mártires para conocer su conservación con la vista puesta en una posible actuación, que llegó poco después. La hermandad ha actuado frente a los efectos que el paso del tiempo ha tenido y el uso cultual de la estación de penitencia y los besamanos, con el visto bueno de la autoridad diocesana. El cabildo de oficiales aprobó el 2 de abril de 2025 y en junio fue depositado en las instalaciones del IAPH en Sevilla.