¿Había en el interior de la galería del tercer piso de la mina de Cerredo una concentración de grisú peligrosa? ¿Pudieron los trabajadores haberla detectado? Esas han sido algunas de las preguntas que la Guardia Civil se ha formulado en la investigación sobre el accidente en el que el pasado 31 de marzo fallecieron cinco mineros cuando, presuntamente, extraían carbón sin permiso.