Don Manuel Gutiérrez Mellado y la ciudad de un militar insólito

Madrid no suele recordar a quienes se limitan a hacer lo correcto. Prefiere a los que resisten, a los que aguantan, a los que se quedan cuando todo el mundo se agacha. Por eso la ciudad y Manuel Gutiérrez Mellado se entendieron siempre sin necesidad de explicarse demasiado. Eran del mismo material, seco por fuera, firme por dentro, poco dado a las ceremonias y mucho a sostener lo que amenaza con venirse abajo. Nació en Madrid en 1912, cuando la ciudad aún tenía más polvo que prisa y los barrios crecían como podían. Madrid era entonces una promesa irregular, como esas calles que empiezan rectas y de pronto se tuercen porque alguien decidió levantar una casa donde no tocaba. Allí... Ver Más