Durante varios meses, los guías turísticos han tenido que eliminar de su recorrido la parada habitual para mostrar las piezas artísticas expuestas en la fachada del número 32 de la calle de San Vicente Ferrer, en pleno barrio de Malasaña. Andamios y lonas cubrían todo el edificio de esta concurrida calle de la capital y tan solo asomándose entre estas telas se podían contemplar los coloridos azulejos de lo que hasta hace un tiempo era una farmacia casi centenaria. Hoy, estas icónicas representaciones , protegidas a nivel patrimonial, vuelven a ser visibles para el barrio y brillan como el primer día después de años de obras de restauración con el objetivo de recuperar un céntrico inmueble antiguo y deteriorado. En... Ver Más