Celestí Alomar, el que fuera conseller de Turisme del Govern que aprobó la ecotasa –el acuerdo político se tomó el año 2000 pero no fue hasta abril de 2001 cuando la votó el Parlament y empezó a aplicarse el 1 de mayo– afirma que 25 años después el impuesto está asumido y que «es un debate falso» el que se está planteando sobre si hay que incrementarla pues «ha quedado demostrado que no incide en el flujo de visitantes». Eso es algo, recuerda, que ya quedó claro en los estudios que se realizaron desde 1999 durante la ofensiva de la derecha y del sector hotelero. En plena trifulca, un hotelero expresó que «hay que quitar al president o matar al conseller».