Los médicos de la Región de Murcia llevamos más de treinta años sin una huelga de esta magnitud. Treinta años sosteniendo el sistema sanitario con jornadas interminables, la máxima responsabilidad y un compromiso que rara vez ha sido correspondido. Y cuando, por fin, ejercemos un derecho constitucional, la Administración responde de la peor manera posible: poniendo todas las trabas posibles para que la huelga no funcione.