Cuenta atrás para el fin de los tiradores escamoteables

China prohíbe oficialmente este tipo de manillas de puertas desde enero de 2029 debido a problemas de seguridad en caso de accidente Hace tiempo que los tiradores de puertas encastrados en la carrocería y desplegables están en el punto de mira de las autoridades de varios países por los problemas de seguridad que se han reportado sobre ellos. Sin embargo, la decisión adoptada por China de prohibirlos a partir de 2029 activa sin duda la cuenta atrás para ponerles fin debido al tamaño y la importancia del gigante asiático en el mercado global del automóvil. Después de que el Gobierno chino dedicara buena parte del año pasado a investigar las preocupaciones de seguridad relacionadas con las manillas de las puertas, la medida decretada por su Ministerio de Industria y Tecnología de la Información acaba oficialmente -aunque de forma diferida en el tiempo- con esta controvertida característica de diseño. Como decimos, el papel preponderante de China en la industria del automóvil actual supondrá seguramente un cambio de tendencia general en dicho campo. La moda la impuso en su momento la firma californiana Tesla, a la que siguió una multitud de marcas chinas de vehículos eminentemente eléctricos e híbridos enchufables. Según ha informado Bloomberg, los fabricantes del mayor mercado de coches nuevos del mundo tienen de plazo hasta enero de 2029 para modificar sus diseños. Se han reportado casos en que el tirador no se despliega cuando se produce un accidente. Los problemas de seguridad relacionados con los tiradores escamoteables son de diversa índole, pero el principal parece ser que o bien no se despliegan o no desbloquean las puertas cuando se produce un accidente. En los últimos años, Tesla y otras marcas han sido objeto de críticas porque los pasajeros han tenido dificultades para entrar en sus coches o salir de ellos en caso de siniestro. Leemos en la web motor1.com que los servicios de rescate también han tenido a menudo problemas para acceder a los coches en situaciones de emergencia. Se han registrado más de 140 quejas de consumidores ante los organismos reguladores de seguridad automovilística de Estados Unidos relacionadas con las manillas de las puertas de varios modelos de Tesla, algunas de las cuales guardarían relación con 15 muertes en accidentes de tráfico. Algunos propietarios de Tesla incluso han comenzado a llevar consigo dispositivos que les ayudan a escapar de sus coches en caso de incendio, o han añadido cordones u otras modificaciones a las manillas. Ford y Fisker se encuentran entre los fabricantes de automóviles que también han decidido retiradas del mercado debido a fallos o defectos en los tiradores electrónicos de las puertas. En China, según se informa, los fallos eléctricos impidieron a los equipos de emergencia abrir las puertas de dos vehículos eléctricos Xiaomi, lo que provocó la muerte de sus pasajeros en accidentes con incendio. El jefe de Diseño de Tesla, Franz von Holzhausen, manifestó recientemente que la empresa modificaría las manillas interiores de las puertas para facilitar el uso de los mecanismos de apertura mecánicos, y Volvo está trabajando en la misma dirección, según el medio antes mencionado. El Jaecoo 5, un modelo chino presentado recientemente, lleva ya tiradores mecánicos. Espacio para una mano Los tiradores ocultos de las puertas de los vehículos se remontan a los años 40 y 50 del siglo XX, cuando comenzaron a introducirse en los modelos de calle para simular las características aerodinámicas y el estilo general de muchos coches de carreras. El legendario Mercedes-Benz 300 SL Gullwing (alas de gaviota) tenía esta clase de manillas, por ejemplo. En tiempos recientes fue Tesla la que popularizó esta tendencia de diseño gracias al Model S. Buscaba con ella, por un lado, extender al máximo la autonomía de sus vehículos eléctricos al reducir la resistencia aerodinámica y, por otro, transmitir una impresión de coches futuristas y muy tecnológicos. Esa filosofía se propagó con rapidez a buena parte de la industria, especialmente a los fabricantes de vehículos eléctricos y más en concreto a las marcas chinas, al igual que cundió de forma general la idea de eliminar la conexión mecánica con las cerraduras de las puertas y confiar en interruptores electrónicos, todo ello a fin de reducir costes de producción. Bloomberg calcula que modificar el diseño de los modelos actuales y futuros puede suponer un coste de decenas de millones de dólares para toda la gama de modelos en China. La nueva normativa del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de este país obliga a que exista en el tirador un espacio lo suficientemente grande como para que quepa una mano, así como una pequeña señalización en el interior del coche que indique cómo abrirlo. El texto añade además instrucciones sobre dónde deben colocarse las manillas. Es muy posible, señala la firma estadounidense, que los fabricantes de coches no tengan más remedio que hacer lo mismo en otros lugares del mundo si, como se espera, los reguladores europeos y estadounidenses también toman medidas drásticas. “Los beneficios y, sobre todo, el estilo no deben anteponerse a la vida de las personas. Elon Musk y sus diseños de Tesla no son seguros ni eficientes, y han costado la vida a personas”, ha afirmado al respecto el representante demócrata por Illinois y autor de un proyecto de ley en el Congreso de EEUU. “Cuando los accidentes o la pérdida de potencia dejan a los conductores y pasajeros atrapados dentro de sus propios coches, eso no es innovación, es un fallo de seguridad”.