El PSOE cruza los dedos para que haya una lista competitiva a su izquierda: “Necesitamos que se unan”

"Óscar Puente ha dado diecisiete entrevistas, cuatro ruedas de prensa y dos plenos monográficos sobre el tema. Puente, a las tres horas del accidente, estaba haciendo una rueda de prensa. Mazón se estaba tomando la tercera copa. No, Puente no es como Mazón" . Gabriel Rufián (ERC) , desde la tribuna del Congreso, decía estas palabras este miércoles. Y arrancaba un sonoro aplauso de la bancada socialista. “Algunas veces nos defiende mejor que nosotros mismos”, admitía un diputado veterano del PSOE al terminar la sesión en el Hemiciclo en la que Pedro Sánchez compareció para dar cuenta sobre los accidentes ferroviarios en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) ; es decir, en plena efervescencia a la izquierda de los socialistas para relanzar ese espacio de cara a las próximas elecciones generales. Las palabras de Rufián para despertar ese espacio han sido muy bien recibidas por el PSOE, según confiesan miembros del Gobierno y de la dirección federal, así como diputados y senadores. Lo primero que siempre señalan los socialistas es que tienen un respeto máximo por la vida orgánica de otros partidos y que no quieren intervenir en ellos pero, a continuación, cruzan los dedos para que se articule una candidatura potente a su izquierda : “Ojalá”. Pese a los intentos de la derecha mediática y política de trasladar la imagen de un Pedro Sánchez voraz para debilitar a sus izquierdas, en el Palacio de la Moncloa y en la calle Ferraz dejan claro que son conscientes de que necesitan a su lado una papeleta unida que movilice al electorado progresista. Como señalan fuentes socialistas, “la gente de Sumar y de Podemos no va a salir en masa a votarnos. Muchos de ellos nunca lo harán . No va a haber un trasvase multitudinario. Cada uno tiene su lugar y nos necesitamos todos”. Como radiografía uno de los miembros de la dirección nacional del PSOE: “Ahora mismo en la derecha sí hay una lucha por la hegemonía del electorado. En cambio, en la izquierda los mayores enemigos son la abstención y la fragmentación en estos momentos”. Por eso, son “ilusionantes” y “esperanzadores” , como califican varios altos cargos, los movimientos que se están produciendo a su izquierda. Las izquierdas transformadoras vivirán la próxima semana unos intensos días a través del acto de Gabriel Rufián (ERC) y Emilio Delgado (Más Madrid) el día 18 para hablar a título individual de la necesidad de movilizarse, por un lado, y de la presentación el día 21 en el Círculo de Bellas Artes en Madrid, por otro, de la alianza progresista en la que llevan meses trabajando Izquierda Unida, Más Madrid, los comunes y Movimiento Sumar. Uno de los integrantes del núcleo duro de Sánchez en el Consejo de Ministros hace este análisis: “A mí me parece muy importante que se muevan, aunque todavía sean poco orientativos sobre qué van a hacer. Necesitamos que se unan”. Y señala que ve en Podemos el principal obstáculo para esa cohesión, al menos en este momento. Los socialistas trasladan que esa unidad de las izquierdas es vital para intentar jugar el partido de las próximas elecciones generales, a pesar de que todas las encuestas den por sentado ahora mismo que habrá una cómoda mayoría absoluta por parte del Partido Popular y de la ultraderecha de Santiago Abascal. Un miembro de la dirección del PSOE señala que la unidad de su espacio a la izquierda puede cambiar el panorama en unas generales, especialmente en las circunscripciones que reparten cinco escaños. Calcula que unas izquierdas cohesionadas y competitivas pueden hacer cambiar el reparto de escaños en entre 17 y 23 provincias , donde ahora dominan plácidamente las derechas. Diversas fuentes del PSOE ponen en valor que hoy no existiría un Gobierno de coalición en España si no hubiera funcionado en las urnas el paraguas de Sumar , algo en lo que coinciden fuentes gubernamentales: “Ahora se critica mucho a Yolanda Díaz. Pero ella logró con esa lista que aguantara la izquierda, con unos resultados entonces muy similares a Vox”. En la calle Ferraz hacen este análisis: “Nosotros tenemos que hacer nuestra parte. También tenemos que reflexionar. Y necesitamos que ellos también reflexionen y articulen una propuesta. Necesitamos entre todos que funcione este barco progresista. Todavía hay tiempo para frenar la amenaza que hay al otro lado”. “Es que hay gente de ese espacio que no nos va a votar en la vida” , añaden. Hay un factor emocional que es igualmente importante, como indican varios cargos socialistas consultados, en esos movimientos: “La izquierda siempre necesita ilusión para ir a las urnas. Un espacio tan fragmentado desmoviliza. Sólo hay que ver lo que ha pasado en Aragón”. Y esa es una obsesión que tienen el círculo de Pedro Sánchez : hay que levantar a los progresistas del sofá de su casa el día que se pongan las urnas. El problema es ese ahora mismo, no una fuga masiva de votos de la izquierda hacia las derechas. “Quien diga que Sánchez va a ir a debilitar al espacio de las izquierdas en las próximas generales no conoce ni al PSOE ni al presidente del Gobierno”, traslada un veterano dirigente, curtido en muchas batallas electorales y que está en contacto con el líder socialista. Para añadir que sólo con unas izquierdas unidas se puede hacer frente “a un Vox que viene como un cohete”. Por ello, ve muy alentador el movimiento de Rufián: “Un elemento para mover el tablero. Es estimulante para la izquierda porque lo que viene es grave”. Y es que los socialistas, como ha señalado también Rufián durante estos días, indican que la preocupación es creciente también en la calle ante el avance de la ultraderecha en un momento de ola extremista en buena parte del mundo. No obstante, creen que todavía se le puede dar la vuelta y mantener las políticas progresistas en España frente a los modelos de Donald Trump en Estados Unidos o de Javier Milei en Argentina.