La compra de la madrileña Maudel permitió dar un paso cualitativo y cuantitativo en su expansión. Más allá de la integración de una firma especializada en maquinaria y útiles de limpieza con una facturación superior a 4,5 millones de euros y 14 personas en plantilla, se allanó el camino a «la excelencia en nuestro pilar de servicio» y «hacer realidad el concepto de interlocutor único para el cliente profesional», como subrayó Indalecio Cuevas, presidente de la compañía líder en distribución de soluciones integrales de higiene y limpieza profesional con sede en O Porriño.