El embalse de Contreras comenzó el miércoles a desembalsar agua al estar al 73 % de su capacidad como medida preventiva ante la llegada notable de agua proveniente del caudal del Xúquer y la crecida en las cabeceras elevó a nivel rojo el riesgo a su paso por Cuenca al superar los 200 metros cúbicos por segundo- y ante las previsibles lluvias de este fin de semana con la llegada de la borrasca Nils. Ayer jueves se extraía agua a un ritmo de ocho metros cúbicos por segundo y se espera que hoy se eleve hasta los 15 m3/s., según la información difundida por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). La medida podría replicarse en otros embalses en los próximos días. La entidad está valorando la apertura de compuertas también del embalse de Alarcón, al que llegan las aguas que pasan por Cuenca, y del Arquillo, este último en la cuenca del río Túria, así como aumentar los volúmenes de desembalse en Contreras previo aviso a las autoridades competentes.