Hace unos días el reputado economista británico Tim Harford declaraba en una entrevista a La Vanguardia, a la pregunta de ¿cómo ve a España en lo económico?, dijo: «Bien. España tiene un déficit inferior al alemán y es la economía que más crece en la OCDE. Lo malo, continuaba, es que una noticia mala opaca a diez buenas. Un día miraréis la última década y diréis: estuvo bien». En nuestro país, no creo que la mayoría de españoles opinen exactamente igual habida cuenta que a no pocos trabajadores y ciertos colectivos de la clase media les cuesta llegar a fin de mes. Dejando de lado el problema de la vivienda, que demoscópicamente es la principal preocupación de los ciudadanos, la pérdida generalizada del poder adquisitivo de los asalariados es el problema más lesivo que deben afrontar a diario los españoles de a pie.