A sus 73 años, Miguel Ángel , ha demostrado que nunca es tarde para empezar de nuevo. Este madrileño decidió un buen día que no estaba dispuesto a vivir con una pensión que apenas le daba para sobrevivir . En una entrevista con el programa 'Hablamos de Madrid' de Telemadrid, relató cómo, con solo 10 euros en el bolsillo y una pensión insuficiente para cubrir el alquiler y los gastos básicos, tomó una decisión radical: invertir sus ahorros en una retroexcavadora . Hoy, esa apuesta le permite facturar entre 3.000 y 3.500 euros mensuales . «Con la pensión no llegaba ni para pagar los 850 euros del alquiler. Era imposible vivir así», explica en el programa, en el que cuenta que tras ser electricista desde los 16 años tuvo que reinventarse después de una vida entera de trabajo. «Con la edad que tenía, nadie me daba trabajo. Así que decidí buscar otra salida. Pensé: si no encuentro empleo, me lo invento», cuenta. Decidido a salir adelante, realizó una inversión cercana a los 60.000 euros para comprar una retroexcavadora . Aunque no tenía experiencia en el sector, su conocimiento del campo y su actitud le ayudaron a aprender el oficio desde cero. Con el tiempo, comenzó a recibir encargos de particulares y pequeñas obras, y hoy se ha convertido en su propia empresa. Un operador de retroexcavadora se encarga de manejar maquinaria pesada empleada en la construcción, demolición, limpieza de terrenos o trabajos agrícolas. Sus funciones incluyen excavar zanjas, mover tierra o materiales, preparar terrenos y colaborar con equipos de obra civil o mantenimiento . En España, para desempeñar este oficio se requiere contar con formación específica en maquinaria de excavación, un carné acreditativo expedido por una entidad homologada y cumplir las normas de prevención de riesgos laborales. No se exige una edad máxima, pero sí buena condición física, reflejos y capacidad de concentración, ya que se trata de un trabajo técnico y de precisión.