La inflación arrancó el año con el mayor descenso desde marzo de 2025 y se frenó seis décimas. La tasa subyacente, que excluye los productos más volátiles, permanece fija en el 2,6% Cambios en la cesta de la compra: vamos más veces al 'súper', a por más marca blanca y crecen Mercadona, Lidl y Aldi La inflación se moderó en enero más de lo que el Instituto Nacional de Estadística (INE) había previsto. En concreto, el Índice de Precios al Consumo (IPC) se frenó seis décimas, hasta el 2,3%, debido a la evolución del componente energético de la estadística, que en enero del año pasado experimentó una importante subida. Los datos publicados este viernes por Estadística arrojan el mayor descenso en la evolución de los precios desde marzo del año pasado y sitúan el IPC en su menor cota desde julio. La tasa subyacente, que excluye de su cálculo la volatilidad de los productos energéticos y los alimentos, por lo que muchos economistas la definen como la 'núcleo' del tejido productivo, se mantuvo en el 2,6%. En una valoración remitida a los medios de comunicación, el Ministerio de Economía celebra que la inflación “sigue moderándose en línea con el objetivo del BCE de que se mantenga estable cerca del 2%”, lo que permite ganancias de poder adquisitivo en un momento en el que los sueldos están mostrando una evolución más dinámica. “En el conjunto de 2025, la capacidad de compra agregada de los hogares aumentó un 1,5%, gracias a que las subidas de los salarios fueron superiores a la inflación media del ejercicio”, dicen desde la cartera que dirige Carlos Cuerpo. (Estamos ampliando esta información)