Los precios de la electricidad y de los carburantes han permitido que la inflación diera en enero un respiro a los consumidores españoles, con una bajada que finalmente ha sido de seis décimas, hasta situarse en el 2,3%, según el dato definitivo del Índice de Precios al Consumo (IPC) que ha dado a conocer este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es una décima inferior a la que se dio hace un par de semanas, cuando se publicó el IPC adelantado y, según subraya el Ministerio de Economía en un comunicado, se trata también del "mayor descenso desde marzo del año pasado".