Minerales contra el cáncer: Un estudio pionero en Lugo revela niveles bajos de selenio en la población y su vinculación con la dieta

Un estudio liderado por la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y el Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) ha constatado niveles bajos de selenio entre la población lucense. El proyecto, titulado 'Minerais contra o cancro', ha analizado muestras de sangre y encuestas nutricionales de unas 500 personas adultas y sanas de la provincia, revelando valores bajos de lo que se considera "un nutriente esencial". La iniciativa nació de "una experiencia humana y profesional compartida entre la investigación, la práctica clínica y el territorio", según ha explicado la profesora de la USC Marta López Alonso, que lidera el proyecto. La hipótesis surgió al observar alteraciones en el perfil mineral de animales enfermos y en la experiencia clínica con pacientes oncológicos, planteando que, si los microminerales son clave para la salud animal, también podrían serlo para la humana. El equipo investigador tuvo claro que no podía ser un proyecto "cerrado en un laboratorio", sino "construido con la sociedad, basado en la confianza mutua y en el compromiso colectivo con la ciencia". En este sentido, López Alonso ha señalado que "Lugo era el lugar idóneo" por su población, su relación con la producción de alimentos y la proximidad entre la Universidade, el hospital y la ciudadanía". Para el estudio poblacional se recogió una muestra de sangre de cada participante y se recopiló información sobre sus hábitos de vida y alimentación. En los análisis se midieron 14 elementos minerales, tanto esenciales (hierro, zinc, yodo) como tóxicos (mercurio, plomo). Los resultados destacan el selenio como el "micronutriente más vulnerable", con niveles "subóptimos" en más de la mitad de los participantes, especialmente en las edades más avanzadas. Los responsables del proyecto han precisado que, aunque "se trata de un nutriente esencial implicado en procesos antioxidantes, inmunitarios y metabólicos", una proporción relevante de los participantes ha presentado niveles relativamente bajos. Al analizar los patrones alimentarios, el estudio observó que las personas con mejores niveles de selenio suelen tener dietas más equilibradas, con mayor consumo de pescado y legumbres. El pescado se reveló como un factor determinante, asociado a mayores niveles de selenio y yodo, aunque también a una mayor exposición a arsénico y mercurio. "La vulnerabilidad del selenio en nuestra población pone de manifiesto la necesidad de diseñar estrategias nutricionales basadas en la evidencia científica" para mejorar su aporte sin aumentar la exposición a tóxicos, añaden los investigadores. Los datos confirman la importancia de evaluar el estado de los microminerales con biomarcadores en la sangre. Este enfoque permite detectar "deficiencias subclínicas" antes de que "se manifiesten problemas de salud evidentes". Actualmente, el equipo trabaja en proyectos sobre la relación entre microminerales, microbioma y determinados tipos de cáncer, así como en el impacto de estos desequilibrios en personas de mayor edad y su influencia en el deterioro funcional o la inflamación crónica.