Drogada y violada durante diez años por más de 50 hombres, su marido dirigía y grababa las agresiones. Ahora, a los 73 años, la mujer que logró que la vergüenza cambiara de bando cuenta toda su historia en un libro. "La decisión más importante fue oponerme al juicio a puerta cerrada. Soy un alma vieja, pero un alma feliz", dice Leer