La estrella surcoreana del violín Bomsori Kim afirma en una entrevista a EFE que ese instrumento "es casi una criatura viva" con la que se tiene que comunicar cada vez que actúa: "El violín es muy sensible. Cada violín tiene diferente sonido y tamaño, y el modo de tocarlo es siempre diferente", declara la violinista, que utiliza en sus actuaciones el Guarneriu del Gesù 'ex-Moller' de 1725.