El ex-león Aitor Larrazabal ha analizado la delicada situación que atraviesa el Athletic Club y la derrota en el derbi copero frente a la Real Sociedad. Para el de Loiu, el resultado del partido de ida de las semifinales no es una sorpresa, ya que se enmarca en la línea descendente que el equipo ha mostrado durante toda la temporada. Según su visión, la buena puesta en escena inicial del conjunto rojiblanco fue un espejismo: “La gasolina duró lo que duró y la Real se adueñó del balón y del control del juego” a medida que avanzaba el encuentro. Larrazabal profundiza en el diagnóstico y apunta a un “estrés mental importante” que, combinado con el desgaste físico, atenaza al equipo. Considera que no se trata de un problema individual de cuatro o cinco jugadores, sino de una “cuestión general” que afecta a toda la plantilla. “Tristemente, van pasando las jornadas y no se avanza en ello”, lamenta el ex-lateral, que advierte sobre la dificultad del futuro inmediato que afronta el club. Uno de los aspectos que más preocupan a Larrazabal es la notable bajada de rendimiento de futbolistas que en las dos últimas temporadas habían sido “baluartes fundamentales”. Señala directamente a jugadores como Dani Vivian, Nico Williams u Oihan Sancet, de quien lamenta “tanta discontinuidad”. Esta falta de referentes sobre el césped deriva en el que considera el mayor problema del equipo en la actualidad. “Ahora mismo no hay esa persona, ese futbolista, que sea el que tire del carro para desatascar algunos de los partidos”, afirma con rotundidad. El mítico lateral rojiblanco echa en falta una figura que asuma la responsabilidad cuando el resto del equipo no está a su mejor nivel, como ocurre en estos momentos. En cuanto a la polémica sobre la titularidad en la portería en la Copa, Larrazabal discrepa de quienes pedían a Unai Simón para el partido de ida de las semifinales. Defiende la decisión de Valverde de mantener a Álex Padilla, argumentando que la fórmula del pasado de tener un portero para todo ya no es válida. “Si tú tienes un portero que quieres que en algún momento pueda salir y hacer las cosas bien, pues le tienes que preparar también y darle este tipo de partidos”, explica. Además, considera que sentar a Padilla tras su fallo en la eliminatoria frente al Valencia hubiese sido “hacerle una cruz”. Pese al pesimismo general, el exjugador se aferra al resultado para mantener la fe en la eliminatoria. “El Athletic sigue estando vivo, y lo mejor del derbi copero fue el resultado, obviamente”, subraya. Cree que las tres semanas que restan hasta el partido de vuelta en Anoeta son clave, ya que la ausencia de partidos entre semana permitirá al entrenador “trabajar automatismos” y “refrescar a los jugadores”. Larrazabal condiciona las opciones de remontada al desempeño del equipo en los próximos tres compromisos de LaLiga. Sostiene que los resultados obtenidos en esos encuentros serán determinantes para el estado anímico del equipo de cara a la vuelta. “Si tu cabeza llega de otra manera, tus piernas también”, reflexiona, dejando claro que el camino a una posible final pasa primero por recuperar la confianza en el torneo doméstico. Finalmente, sobre el inminente partido contra el Real Oviedo, colista de la categoría, recalca la importancia de que los jugadores que salten al campo se centren en conseguir “esos tres puntos, que pueden ser vitales para LaLiga” y para iniciar la necesaria reacción.