Carolina Herrera Otoño 2026: códigos de alta costura reinterpretados desde la modernidad

Tras su paso por Madrid la temporada anterior, Carolina Herrera volvió a Nueva York con una propuesta que conecta moda, historia y creación artística. Para Otoño 2026, el director creativo Wes Gordon centró su narrativa en mujeres que han marcado el mundo del arte, tomando como referencia figuras como Peggy Guggenheim, cuya personalidad y estilo formaron parte esencial de su legado. El desfile transformó un espacio industrial del Meatpacking District en un estudio artístico intervenido por la pintora estadounidense Sarah Oliphant, reforzando la idea de comunidad creativa. Sobre la pasarela desfilaron musas reales del panorama artístico contemporáneo como Amy Sherald, Anh Duong, Ming Smith y Rachel Feinstein, consolidando el vínculo entre moda y cultura. Wes Gordon regresa a Nueva York Cortesía de Carolina Herrera Cortesía de Carolina Herrera Cortesía de Carolina Herrera Cortesía de Carolina Herrera Cortesía de Carolina Herrera Cortesía de Carolina Herrera En términos de silueta, la colección combinó glamour contenido y referencias cruzadas: cinturas reloj de arena con ecos del Hitchcock de los sesenta, hombros redondeados de inspiración ochentera y chaquetas escultóricas con códigos de alta costura. El estampado leopardo en blanco y negro fue protagonista en abrigos y faldas lápiz, mientras vestidos de lentejuelas en verde y púrpura aportaron dramatismo fluido. Detalles como el tacón bajo con lazo y bolsos estructurados con aplicaciones metálicas equilibraron exuberancia y pragmatismo. El resultado: una elegancia depurada que sitúa a Carolina Herrera en un diálogo directo entre tradición y modernidad.