El Observatorio Vasco de Derechos Humanos (GEBehatokia) ha decidido llevar el caso de Iratxe Sorzabal ante la ONU. El organismo solicita a la CEDAW “instar a que la imprescriptibilidad del delito de tortura sea recogida expresamente como obligación y compromiso internacional, de manera que su cumplimiento por parte de los Estados sea ineludible y no sea utilizado como argumento que posibilita la impunidad de sus perpetradores”