Para esta semana, el menú elaborado por nuestra nutricionista se presenta como una declaración de intenciones: comer bien, variado y con criterio sin renunciar al placer. Cada plato ha sido diseñado para equilibrar nutrientes, priorizar ingredientes frescos y apostar por combinaciones que sostienen la energía a lo largo del día. Aquí no hay concesiones al aburrimiento : hay cocina pensada con sabor y con sentido. La propuesta recorre la tradición mediterránea, se permite pequeños viajes internaciones y pone el foco en verduras, legumbres, proteínas magras y cereales de calidad. Es un menú que entiende la alimentación como hábito sostenible y disfrutable , donde cada jornada ofrece una experiencia distinta, manteniendo coherencia y nutricional y atractivo gastronómico. La semana arranca con un plato de raíces profundamente mediterráneas: arroz con conejo y alcachofas, elaborado con Arroz Brillante. El punto meloso del arroz abraza la carne magra del conejo, rica en proteína y baja en grasa, mientras la alcachofa aporta ese toque ligeramente amargo que equilibra el conjunto. Un lunes con carácter, de esos que reconcilian con el calendario desde el primer bocado. El martes viajamos a Sicilia con una caponata de berenjena, cebolla y apio, ese clásico agridulce que convierte la verdura en protagonista absoluta. La textura suave de la berenjena contrasta con el frescor del apio y la intensidad del aliño, mientras el huevo duro suma proteína y redondea el plato. Una ensalada templada que demuestra que lo vegetal puede ser sofisticado y reconfortante al mismo tiempo. El ecuador de la semana apuesta por el equilibrio entre ligereza y placer. La coliflor, cubierta con una bechamel integral más ligera pero igual de cremosa, se acompaña de gambones a la plancha en su punto justo. El contraste entre la suavidad de la salsa y el toque marino, ligeramente tostado, de los gambones convierte el miércoles en un día de cocina honesta con un guiño gourmet. El jueves se tiñe de especias con unos tacos de pescado al curry que aportan aromas cálidos y exóticos sin perder el equilibrio nutricional. El calabacín añade frescura y textura, mientras los vasitos de arroz basmati Brillante completan el plato con ligereza y practicidad. Un menú que invita a romper la rutina sin salir del terreno saludable. Para cerrar la semana laboral, un clásico reconfortante: garbanzos guisados con pimentón y espinacas. Legumbre, verdura y especias en una combinación sencilla pero profundamente sabrosa. El pimentón aporta calidez y profundidad, y las espinacas suman frescura y nutrientes. Es el tipo de plato que abraza, ideal para despedir la semana con energía sostenida. El sábado llega con un punto más desenfadado pero igual de equilibrado. Las berenjenas crujientes, doradas en su justa medida, se combinan con una salsa de yogur ligera que refresca el conjunto. La tostada de sardinillas añade carácter y un aporte interesante de omega-3, creando un contraste entre cremosidad, crujiente y sabor marino que invita a alargar la sobremesa. El domingo apuesta por la creatividad vegetal con salchichas de remolacha y quinoa Brillante, una alternativa sabrosa y nutritiva que sorprende por su textura y color. El puré de patata y manzana aporta un matiz ligeramente dulce que equilibra el conjunto. Un cierre de semana que confirma que la cocina saludable también puede ser innovadora, apetecible y absolutamente disfrutable.