La soledad no deseada se ha convertido en uno de los grandes retos del mundo rural, con pueblos cada vez más vacíos y personas mayores que viven solas. Para dar respuesta a esta realidad, nace en la comarca del Eume el proyecto Raíces, un programa de voluntariado intergeneracional impulsado por la Asociación EuroEume que busca conectar a personas jóvenes y mayores para compartir tiempo, conversaciones y memoria. La iniciativa surge tras detectar la necesidad de apoyar a la población mayor de las zonas rurales. Según explica Beatriz Riaño Castro, terapeuta ocupacional y encargada del proyecto, muchas de estas personas "se ven en situación de que no pueden acceder a los recursos o a las actividades de los centros urbanos por problemas de movilidad o por otros problemas de aislamiento". De ahí nació la idea de que los voluntarios ofrecieran un acompañamiento directo. El perfil de las personas que reciben este apoyo es el de mayores que viven en parroquias dispersas y alejadas del centro urbano. Riaño Castro señala que a menudo "no pueden conducir o no tienen familiares cerca que puedan hacerle esos desplazamientos". El programa ha comenzado en la zona de Pontedeume emparejando a una persona voluntaria con una persona mayor. Actualmente, los voluntarios tienen edades comprendidas entre los 30 y los 60 años, mientras que los mayores participantes superan los ochenta. La selección de los casos se realiza en colaboración con el concello y los servicios sociales, que son los que detectan las situaciones de soledad y derivan a los beneficiarios. Durante las visitas, que suelen ser de dos horas, el objetivo principal es el acompañamiento. La voluntaria y la persona mayor comparten "conversaciones, pequeños paseos por alrededor del domicilio" y, si es posible, se aprovecha para recoger la memoria histórica y las costumbres de la zona. Aunque pueda parecer poco tiempo, la responsable del proyecto subraya el enorme impacto de estas visitas. Para una persona que pasa muchas horas sola, "este simple acompañamiento es un gran cambio y un gran apoyo". Además de la compañía, el proyecto también persigue un segundo objetivo: la recogida de saberes tradicionales. "El objetivo de este proyecto, voluntariado, es que si se puede, a través de voluntarios, también ir recogiendo esas historias de vida y y esos saberes", explica. Para quienes deseen participar como voluntarios, no se requiere formación previa imprescindible. El proceso incluye una entrevista inicial para conocer al candidato, una pequeña formación básica sobre los derechos y deberes del voluntariado y un contacto final con los servicios sociales. La Asociación EuroEume continúa buscando voluntarios en toda la comarca para expandir esta red de apoyo intergeneracional.