El Gobierno español se quejó este miércoles formalmente por la reunión previa a la cumbre informal de la UE este jueves. Esta 'minicumbre' fue impulsada por Italia, Alemania y Bélgica y el Ejecutivo reprochó que nuestro país no estuviese invitado . La queja se fundamenta en que consideran que esta reunión donde aparentemente no estaban todos invitados «mina los principios básicos de la Unión Europea». En total, acudieron 19 líderes, con la excepción de Portugal, Irlanda, Estonia, Letonia, Lituania, Malta y Eslovenia. La versión del gobierno italiano es otra: Meloni y Sánchez se vieron y el español no se quejó por no estar en la reunión previa. Como informa ABC, Sánchez sí fue invitado a una cena en Bruselas con otros dirigentes europeos, según el primer ministro belga, organizador de esa reunión. Desde este jueves el tema sigue coleando en la actualidad política y este viernes el periodista Carlos Herrera ha dedicado un tiempo de su monólogo a analizar lo que ocurrió: «Parece que Sánchez estaba muy enfadado porque le habían dejado aparte». Pero Herrera considera que este choque corresponde a la «naturaleza pendenciera es legendaria» del presidente del Gobierno: «Se pega con su partido, con la oposición, con los supervillanos, con Trump, con la OTAN y también con los socios europeos». Critica el presentador y director de 'Herrera en COPE' que Sánchez «es la bronca permanente por todo, contra todos, con motivo y sin motivo». Explica el presentador que la cuestión no es tanto si fue o no fue invitado Sánchez sino si fue por la ausencia de invitación o porque España no quiso estar. Todavía no hay una respuesta clara ya que es la versión de unos contra la de otros, pero el periodista sí tiene claro que «conociendo a Sánchez es más fácil que no quisiera estar para luego poder hacerse el gallito con Meloni». Herrera va más allá en su análisis y explica que «hace mucho tiempo que España está fuera de lo centros de decisión en Europa porque los colegas europeos tienen la misma opinión de Sánchez que la gran mayoría de españoles». El periodista critica que el presidente del Gobierno «es un tipo divisivo» al que «le importa un pimiento todo lo que no sea lo suyo». La prueba, según el periodista, es que España ha ido por libre en muchos asuntos, desde Israel a la regularización de inmigrantes. Además, recuerda el episodio de la OTAN en el que Sánchez se colocó «deliberadamente aislado de la foto de grupo». Todo esto forma parte de la búsqueda de un enfrentamiento deliberado con Meloni, sostiene Herrera, porque «encaja en su biotipo de supervillano global». Además, Carlos Herrera recuerda que el de ayer era otro día complicado para Sánchez a nivel interno por la presencia de Ábalos en el banquillo.