Vivir en un mismo edificio, compartir empresa desde puestos diferente... Antonio Agredano le pone letra y voz a la relación entre hermanos. Los hermanos están para molestar. Para competir por el amor de mamá. Para resoplar cuando tienen que hacer un mandado juntos. Para interrumpir, para mofarse mientras papá no mira, para intentar llevarse el trozo de pastel más grande, para protestar, para cambiar de canal, para chivarse. Y, sin embargo, cómo duele un hermano. Qué inquietud. Cómo le irá, cómo estará. Ya de mayores, con las vidas fuera de casa. Sus pérdidas son también las tuyas. Y sientes, ya sea por la sangre, ya sea por los años compartidos, que nadie te entiende como él. Yo tengo una hermana, más pequeña. Nos reímos juntos. Ella abraza a mis hijos, yo abrazo a los suyos. Nos sentimos como una tribu. Juegan los primos y nosotros compartimos un vino. Blanco, bebe ella. Tinto mejor para mí. Y nos ponemos al día. Los trabajos, las dietas, la gentuza, los recuerdos. Las expectativas. Cómo vemos a nuestros padres. Qué planes tenemos para el verano. Compartimos un lenguaje. Un ritmo. Una mirada sobre las cosas. Ella y su mundo, yo y el mío, pero cuando nos juntamos, es como si aún viviéramos bajo el mismo techo, en aquel piso de Parque Figueroa. Ella viendo como cada sábado Mary Poppins. Yo esperando a que acabe para volver a poner la película de los Masters del Universo. Qué feas son las peleas entre hermanos. Esos que no se hablan. Que discuten por el dinero y los pisos y los afectos. Qué duro debe ser romper ese vínculo. Tratar a quien te protegió, a quien te cuidó, a quién estuvo a tu lado, como a alguien de la calle. La carne tira. Lo que va dentro. Las venas llevan memoria compartida. Hay amores que no deben deshacerse. Hay amores que van más allá de las rutinas. Esos hermanos en pijama, potreando los sofás, no queriéndose ir a la cama. Buscándose en el recreo. Las primeras confesiones. Las primeras decepciones. Quien tiene un hermano tiene un hombro para apoyar su frente, tiene una mano a la que agarrarse para hacer más fácil la subida.