Tras asistir a ese icónico momento en el que el expríncipe Andrés era desalojado de Windsor, el el momento de poner la mirada en la otra persona deshonrada, Sarah Ferguson , quien también está ya fuera de la Familia Real. A medida que su nombre ha seguido apareciendo en los papeles de Epstein, con la mancha que eso supone, se ha ido quedando sin trabajo y muchos se atreven a decir que está en bancarrota. Lo nuevo es que se ha marchado a Emiratos Árabes, no se sabe por cuánto tiempo. «Necesito ganar dinero», ha dicho a sus amigos. Parece ser que Sarah Ferguson está planeando «un regreso espectacular a la vida pública», ya lejos de los brazos de su exmarido, Andrew Mountbatten-Windsor, caído en desgracia como ella. Así al menos lo ha anunciado 'Daily Mail', que ha dado cuenta de su viaje a Emiratos Árabes en busca de fortuna. En todos los sentidos. La ex duquesa de York ha mantenido un perfil bajo en las últimas semanas mientras asistía a la deshonra de ver su nombre vinculado de nuevo a los papeles de Epstein mientras las organizaciones benéficas con las que trabajaba iban borrando su nombre de los patronatos. Hasta ha cerrado la suya. Sarah Ferguson ha pasado recientemente unos días con amigos en los Alpes franceses antes de trasladarse a los Emiratos Árabes Unidos. También ha estado pasando tiempo con su hija menor, la princesa Eugenia, de 35 años, quien se encuentra por allí por motivos de trabajo. Ha asistido a una feria de arte en Doha, Catar, en calidad de directora de la agencia de arte Hauser and Wirth. «Sin embargo, lejos de emitir un mea culpa público por las continuas revelaciones sobre su amistad con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, se cree que la Sra. Ferguson, de 66 años, ya está buscando un nuevo equipo de relaciones públicas que la represente mientras planea su regreso al Reino Unido», ha indicado 'Daily Mail'. Según fuentes, les ha dicho abiertamente a sus amigos: «Necesito volver al trabajo. Necesito dinero». Y, al parecer, ese futuro luminoso que imagina en su cabeza no incluiría a Andrés, con quien durante todas estas décadas vivió en Windsor. Lo hizo cuando se casó y siguió cuando se divorció. Hasta que Carlos de Inglaterra, harto de la deshonra que traían a la Familia Real, ordenó el desalojo fulminante de ambos. Ahora, Fergie «ha dejado claro que este futuro no incluye a su exmarido», según el medio británico, a pesar de que en una ocasión los describió como «la pareja de divorciados más feliz del mundo». Hasta hace poco, seguían viviendo juntos en Royal Lodge, la enorme mansión de Andrés en Windsor, tres décadas después de su separación. Pero ahora le ha dicho a una amiga: «Cuando regrese, tendré que distanciarme de Andrés». Se da por supuesto que Sarah Ferguson no se irá con él a su nuevo hogar en la finca King's Sandringham, en Norfolk, y se dice que planea quedarse en la zona de Windsor, donde compraría o alquilaría su propia casa. Más bien esto último, habida cuenta de que el grifo se ingresos se ha visto reducido drásticamente. «Pero sus amigos creen que se está engañando a sí misma si cree que puede retomar su vida donde la dejó y volver a la normalidad», ha advertido ‹Daily Mail'. Los papeles de Epstein siguen frescos. «Contienen pruebas de que mantuvo un estrecho contacto con él después de que saliera de prisión por delitos sexuales contra menores, incluso llevando a sus dos hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, a almorzar con él cinco días después de su liberación. También ofreció en privado una disculpa servil a Epstein por denunciarlo públicamente, alegando que solo lo hizo para proteger su carrera como escritora infantil», ha recordado este medio. Le dijo que había sido un «amigo fiel, generoso y supremo». La situación no es fácil. «No sé si Sarah simplemente está engañada o desesperada. Tiene 66 años, no tiene hogar ni ingresos conocidos», ha añadido una fuente a ‹Daily Mail'. Se dice que planea un gran 'comeback' y para eso necesita dinero. Por eso está por Emiratos Árabes.