El placer del miedo

Recuerdo, entre las experiencias más gratas de mi vida, la lectura inaugural de las Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, un libro al que después he vuelto con terquedad, en busca de nuevos deleites. Pero estos deleites sucesivos nunca logran igualar la impresión que me causó el primer acercamiento a los relatos de Poe, en una edición del Círculo de Lectores que aún guardo, seguro de que la zambullida entre sus páginas me devolverá, como una gozosa reminiscencia, el aroma de aquellas noches absortas en que, a hurtadillas de mis padres, cuando la casa dormía, me enterraba entre las mantas y, armado con una linterna, leía por primera vez El corazón delator, El barril de amontillado, El gato negro y... Ver Más