Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Zaragoza una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. En la operación, han sido liberadas cuatro mujeres, todas de nacionalidad colombiana, y se ha detenido a dos personas, un hombre y una mujer, también colombianos, como presuntos responsables. A los arrestados se les imputan los delitos de trata de seres humanos, detención ilegal, coacciones y contra la integridad moral. La investigación, desarrollada por agentes especializados en la lucha contra la trata, arrancó el pasado mes de enero tras la detección de dos mujeres extranjeras que presentaban claros indicadores de explotación. Según ha detallado Rubén Nido, portavoz de la Policía Nacional, "eran captadas en su país de origen aprovechando su vulnerabilidad económica con falsas promesas de trabajo". La organización les ofrecía una supuesta oportunidad para comenzar una nueva vida en España, encargándose de gestionar todo el viaje. El modus operandi consistía en facilitarles los billetes de avión y el dinero necesario para el desplazamiento desde Colombia. Sin embargo, una vez aterrizaban en nuestro país, el sueño se convertía en una pesadilla. Eran trasladadas directamente a un piso en el barrio de Delicias de Zaragoza, donde les retiraban sus pasaportes y toda su documentación para anular cualquier capacidad de escapatoria. En ese momento, la red les comunicaba que habían contraído una deuda de 7.000 euros por los gastos del viaje. Para saldarla, eran obligadas a ejercer la prostitución en condiciones totalmente impuestas por sus captores. La denominada "madame" de la organización las forzaba a realizar sesiones fotográficas en ropa íntima para luego publicitarlas en diversas páginas web de contenido sexual, controlando así cada aspecto de su explotación diaria. Las mujeres vivían en un régimen de semi-esclavitud. "En el inmueble permanecían vigiladas de forma permanente, sin libertad de movimientos ni capacidad para decidir sobre los servicios, siendo controladas mediante cámaras de seguridad", ha señalado el portavoz de la Policía Nacional, Rubén Nido. No tenían libertad para abandonar el piso, elegir a los clientes o negociar las condiciones de los servicios que eran forzadas a realizar. El sometimiento era total y se alimentaba de un clima constante de miedo y coacción. Los responsables de la red las sancionaban económicamente por cualquier queja o negativa, lo que no hacía más que incrementar la deuda impagable que las ataba a sus explotadores. Además, eran constantemente amenazadas con represalias directas hacia sus familias en Colombia y con una supuesta deportación si no obedecían sus órdenes. Según se desprende de la investigación, en ocasiones las víctimas incluso eran forzadas a consumir sustancias estupefacientes junto a los clientes, una forma más de anular su voluntad y asegurar su completo sometimiento. Este entorno de terror psicológico y físico las mantenía atrapadas, sin ver una salida posible a su situación. La investigación policial pudo iniciarse gracias a la valentía de dos de las primeras víctimas. Tras lograr recuperar sus pasaportes en un descuido de sus captores, consiguieron abandonar la vivienda sin dinero y con apenas algunas de sus pertenencias. En una situación de absoluta desprotección, acudieron a una entidad social especializada en la atención a mujeres víctimas de violencia sexual, donde recibieron la acogida y el asesoramiento necesarios para dar el siguiente paso. Acompañadas por personal de esta entidad, las dos mujeres acudieron a una comisaría de la Policía Nacional para denunciar formalmente los hechos. Su testimonio fue clave para que los agentes especializados pudieran reconstruir el modus operandi de la red y activar un operativo para desmantelarla. Las pesquisas permitieron detectar la inminente llegada de otras dos mujeres que iban a ser sometidas al mismo engaño. Se estableció un dispositivo de vigilancia que culminó con la localización exacta del piso y la liberación de estas dos nuevas víctimas, que acababan de llegar a España. Durante el operativo, ejecutado el pasado 3 de febrero, los agentes procedieron a la detención de la mujer que ejercía el rol de "madame". Posteriormente, se arrestó al segundo implicado en las inmediaciones del domicilio, completando la desarticulación del núcleo de la red. La Policía Nacional recuerda que la trata de seres humanos es un delito grave que atenta contra la dignidad y la libertad de las personas, castigado con elevadas penas de prisión. Estas organizaciones se aprovechan de situaciones de necesidad y vulnerabilidad, utilizando el engaño, la deuda y la intimidación como sus principales herramientas de control. Asimismo, las autoridades subrayan la importancia de la colaboración ciudadana para combatir esta lacra. Cualquier información sobre posibles situaciones de trata o explotación puede comunicarse de forma totalmente confidencial a través del correo electrónico trata@policia.es, un canal habilitado específicamente para este fin. La denuncia es una herramienta fundamental para poder liberar a las víctimas y detener a los culpables.