Los centros educativos que deciden hacer exámenes online se enfrentan a un reto: sin poder vigilar presencialmente a los estudiantes, a ver cómo te aseguras de que no copien. Una universidad valenciana encontró la solución con un sofisticado sistema de videovigilancia y reconocimiento facial . Pues bien, la broma les ha salido cara. Resolución . En verano del año pasado, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) presentó una denuncia contra la Universidad Internacional de Valencia o VIU por el uso de reconocimiento facial y grabación para la realización de exámenes online. Tal y como informan en À Punt , la resolución ya ha llegado y la VIU va a tener que pagar 650.000 euros En Xataka Invasión de privacidad, "vigilancia" y desfase tecnológico: el recelo hacia los exámenes online El sistema . En la normativa de evaluación de la VIU , se detalla que en las pruebas online se usará "sistema de tecnología de reconocimiento facial". Dicho sistema consiste en el uso de dos cámaras (que debe aportar el estudiante), una para controlar al estudiante y otra para el entorno, asegurando que no haya otras personas en la misma sala. El software está constantemente capturando y analizando las imágenes en tiempo real para verificar la identidad del estudiante mediante IA. Al mismo tiempo, el programa se ocupa de controlar la pantalla y hasta los dispositivos conectados al ordenador con el que se hace la prueba. Dos multas . Los 650.000 euros son en realidad la suma de dos multas. La primera, de 300.000 euros, es por haber incumplido el artículo 9 del RGPD que prohíbe el tratamiento de datos biométricos salvo contadas excepciones. La segunda, que asciende a 350.000 euros, es debida a un incumplimiento del artículo 5.1c del RGPD , que sostiene que los datos personales deberán ser "adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario". La AEPD considera desproporcionado el uso de reconocimiento facial para este fin. Consentimiento descartado. Una de las excepciones del artículo 9 del RGPD y en la que la VIU trató de apoyarse es que "el interesado dio su consentimiento explícito". Es cierto que los estudiantes habían aceptado usar ese sistema de control, el problema es que no se les dio ninguna alternativa: o aceptaban, o no se examinaban. La AEPD no "considera un consentimiento válido la aceptación obligatoria de unas condiciones generales al matricularse", por lo que lo descarta en su resolución. La VIU también trató de refugiarse en el "interés público esencial", otra de las excepciones del artículo 9, pero la AEPD la ha rechazado porque no hay ninguna ley específica para el tratamiento de datos biométricos en el contexto educativo. La universidad invocó la ley universitaria que dice que las universidades deben verificar que los estudiantes han adquirido una serie de conocimientos, pero la AEPD también la ha desestimado por considerarla insuficiente. Vaya, que toca pagar. No es sólo la VIU . Hay otras universidades como la Universidad Europea, la Isabel I, la de la Rioja o la de Burgos que también usan sistemas similares que combinan cámaras y reconocimiento facial. Durante la pandemia no quedó más opción que optar por la formación online y esto impulsó la aparición de sistemas de videovigilancia en exámenes, lo que hizo levantar la ceja a la AEPD , que en 2021 ya advirtió que no podía usarse biometría para vigilar exámenes . Esta resolución es la primera que impone una multa cuantiosa, por lo que es de suponer que las universidades harán cambios si no quieren pasar por caja. Puerta abierta. La AEPD no cierra la puerta al uso de biometría como prevención de fraude en el ámbito educativo, incluyendo sistemas de IA. No obstante, señala que según el Reglamento de IA de la Unión Europea , los datos biométricos son considerados de alto riesgo, lo que no prohíbe su uso, pero no da permiso expreso para usarlos en este contexto. En Xataka | Te hago el examen online por 20€: la nueva situación estudiantil es una barra libre para las trampas Imágenes | VIU, Pexels - La noticia Usar reconocimiento facial para cazar copiones parecía buena idea. Esta universidad valenciana acaba de descubrir que no lo era fue publicada originalmente en Xataka por Amparo Babiloni .