Una policía de Caballería, herida por la quemadura de bengalas en el partido del Atlético en el Metropolitano

La acción de los hinchas radicales del Atlético de Madrid a punto estuvo de causar una tragedia la noche de este jueves en las inmediaciones del estadio Metropolitano, en Las Musas. Una agente de la Unidad de Caballería resultó herida por las bengalas que utilizaron los ultras al paso del autobús del equipo colchonero. Los hechos ocurrieron en el despliegue de seguridad por el encuentro contra el Barcelona, dentro de la semifinal de la Copa del Rey. La agente «quedó literalmente atrapada entre el autobús del equipo y un grupo de individuos que encendieron bengalas a pocos centímetros de los caballos, generando una situación de altísimo riesgo», relatan fuentes de Jupol. Como consecuencia, la policía nacional sufrió quemaduras por contacto directo de las bengalas, afortunadamente de carácter leve, en la zona posterior del cuerpo. En concreto, llegaron a atravesar el uniforme y herirle en la parte inferior de la espalda. El sindicato denuncia que «podría haber sido mucho más grave, ya que el uniforme de Caballería, compuesto por tejido elástico tipo malla, es altamente inflamable y podría haber provocado lesiones de mayor consideración». El caballo que montaba la agente también se vio afectado por la acción irresponsable de los radicales, llegando a dependencias policiales con quemaduras en su cuerpo y todavía cubierto de cenizas, reflejo de la peligrosidad del entorno en el que se desarrolló el servicio. «El uso indiscriminado de material pirotécnico, la presión de grupos ultras y la falta de colaboración efectiva de los organizadores convierten estos operativos en intervenciones potencialmente lesivas tanto para los policías como para los animales policiales», añaden las mismas fuentes. Recuerdan, además, que dispositivos de este tipo son alrededor de 750 al año y que corren a cargo de las cargas públicas, y no de los clubes, que es lo que desde hace mucho se viene criticando por los agentes. Por ello, exigen «una investigación exhaustiva de los hechos, la identificación y sanción de los responsables del lanzamiento de bengalas, así como la revisión inmediata de los protocolos de seguridad en los recibimientos a equipos para evitar que los agentes vuelvan a quedar atrapados en situaciones de riesgo extremo». «Lo ocurrido demuestra, una vez más, que los policías nacionales están sosteniendo con su integridad física un negocio multimillonario que no asume sus responsabilidades. Hoy ha sido una quemadura leve; mañana puede ser una tragedia», concluyen desde Jupol.