El placer de esquiar en Font-Romeu Pyrénées 2000, la niña bonita de los Pirineos Orientales

En el departamento de los Pirineos Orientales , al sur de Francia y muy cerca de la frontera con España, se dibuja un bonito pueblo de montaña base de una de las estaciones de esquí más interesantes del país vecino. Font-Romeu , que hoy cuenta con unos 2.000 vecinos, nació como un lugar de peregrinación en el que varias leyendas dan forma a su historia, pero lo cierto es que su momento de mayor esplendor llegaría gracias a sus paisajes y a su aire limpio. En 1910, impulsado por la Compagnie des Chemins de Fer du Midi, se construyó el Gran Hôtel, un complejo de lujo con un estilo arquitectónico a medio camino entre en el Art Nouveau y el Art déco que abrió sus puertas en 1913 con 200 habitaciones y apartamentos y no tardó en convertirse en el place to be de la alta sociedad europea. A partir de entonces, Font Romeu se convirtió en un destino enfocado a la salud, en un lugar al que acudían las clases altas para, literalmente, respirar aire limpio. Tal era la demanda que prácticamente desde su apertura tuvieron que rechazar clientes por tener todas las habitaciones ocupadas constantemente. Poco después llegaría también el tren facilitando así la llegada de más turistas. Este nuevo destino de montaña pasó a ser un centro de deportes de invierno de referencia en la región y antes incluso de que se diera forma a la actual estación de esquí se instaló, en 1937, el primer remonte de la zona y el segundo de toda Francia, solo por detrás del de Chamonix, que se puso en 1930. La de Font-Romeu Pyrénées 2000 es una de las estaciones con más horas de sol del país , lo cual lejos de ser un inconveniente para el mantenimiento de la misma durante toda la temporada –cuentan con un total de 500 cañones que generan nieve cada noche– es un incentivo, pues hace que más esquiadores quieran disfrutar de sus pistas bajo el sol. Con un paisaje variado y boscoso que se extiende desde los 1.650 metros a los 2.250 metros de altitud, presenta un dominio esquiable de 44 kilómetros con 46 pistas realmente amables en las que deslizarse resulta ser un auténtico placer, una experiencia única. Su zona de debutantes es una de las mejores del Pirineo Catalán, un área de 25 hectáreas pensada al 100% para el aprendizaje y que, además, está protegida y es más barata. Para los que no tengan suficiente con el horario normal de apertura existe la opción del esquí nocturno en la pista iluminada de Gentianes. Este es un complejo pensado para todo tipo de viajeros, por lo que cuentan con una amplia variedad de actividades y opciones que van más allá del propio esquí. Aburrirse aquí no es una opción. La estación puede presumir de ser el primer dominio pirenaico de esquí nórdico, pues ofrece 111 kilómetros de pistas balizadas y trazadas para su práctica, un amplio dominio accesible a todos los niveles. En los sectores de la Calma y les Estanyols se reparten hasta un total de 22 itinerarios circulares , de los cuales uno está innivado artificialmente. Los no esquiadores también tienen opciones de pasar un buen rato en este complejo, ya que disponen de hasta seis senderos –de dificultades y distancias diferentes– dedicados a aquellos que simplemente quieran pasear y disfrutar del paisaje. Por otro lado, está el snowpark , considerado como uno de los mejores de toda Europa. Situado en el sector de la Calme a más de 2.000 metros de altitud y un desnivel de 170 metros dispone de tres zonas –con más de 15 innivadores artificiales–: la de principiante s, un módulo apto para que incluso los más pequeños puedan iniciarse en la práctica del freestyle ; dos recorridos de boarder-cross con un paso cruzado cerca de la llegada y la zona Jibbing , que ofrece diferentes niveles de dificultad. Por último, desde esta temporada cuentan con una actividad más para aquellos que deseen acabar el día con un chute extra de adrenalina. El Draco'Sky es una tirolina de 687 metros de cable suspendidos a 45 metros de altitud. La salida se realiza a 2.203 metros de altitud y se alcanza una velocidad de hasta 100 km/h. Si la emoción o el miedo lo permiten se pueden admirar los paisajes de la zona de La Calme. Por otro lado, también se ha instalado el DracoSnow, un trineo sobre raíles que atraviesa un frondoso bosque de pinos y abetos en el sector de Pyrénées 2000 (Bolquera). Esta atracción es para toda la familia, ya que los niños pueden montar junto a un adulto. Situado a las afueras de Font-Romeu está el Gran Hotel l'Ermitage , un alojamiento cuatro estrellas ubicado en una curva a escasos 500 metros del teleférico que permite acceder a la estación. Aquí, uno se siente como en casa, pues su propietario, Jean Parent , quien cree que son los pequeños detalles los que marcan la diferencia, está siempre pendiente de cuidar a sus huéspedes. En total dispone de 44 habitaciones y suites (22 de ellas abrirán este verano) que invitan a los huéspedes a recorrer el mundo. Bautizadas con el nombre de diferentes estaciones de esquí, todas ellas presentan detalles que las hacen únicas y diferentes entre sí, como puertas de góndolas, cortinas rojas de piel, cabeceros retroiluminados, suelos de madera, notas de cuero o destellos de metal. El hotel cuenta también con dos espacios gastronómicos. Le Saint – Anne , un restaurante con menú degustación de cinco platos elaborados con los mejores productos del Rosellón, como ternera 'rosée des Pyrénées, setas de Olette, trucha de los Pirineos y hasta algunos catalanes como el jarrete y butifarra. Por otro lado, está L'Ermitage café, un espacio más informal situado junto a la recepción con una carta de cocina bistró moderna que destaca las estaciones y productos locales. Por último, aquellos que deseen relajarse y dejarse mimar después de un día de esquí, pueden probar alguno de los masajes diseñados para calmar cuerpo y mente que ofrecen. Aquellos que no quieren dejar a sus peludos en casa deben saber que este hotel es petfriendly y admite animales de máximo 20 kilos con un suplemento de 20 euros por noche. El precio por noche para dos personas va desde los 228 euros.