El nuevo avance de la entrevista de Silvia Bronchalo en 'De Viernes' ha mostrado nuevas declaraciones de la madre de Daniel Sancho en las que se muestra especialmente crítica con el impacto mediático de la docuserie 'El Caso Sancho' y su posible repercusión en el procedimiento judicial. En este nuevo fragmento, Bronchalo mantiene un tono sereno pero firme y deja una frase que resume su postura: «Ha perjudicado su imagen (la de Rodolfo) y el proceso (judicial)». Una afirmación que llega después de semanas de silencio y que reabre el debate sobre el peso de los formatos televisivos cuando un caso sigue siendo objeto de análisis público. Lejos de matizar sus palabras, Silvia insiste en que la narrativa audiovisual ha añadido más ruido que claridad. En su intervención en en el citado programa apunta directamente al efecto colateral que, en su opinión, ha tenido la serie tanto en la figura de su expareja como en el desarrollo mediático del caso. No cuestiona únicamente el contenido, sino el momento en el que se produjo su emisión. El instante más incómodo llega cuando Santi Acosta le recuerda una de las frases pronunciadas por Rodolfo Sancho en el documental —«seguramente la vida le había estado preparando para llegar a ese momento»—. Su reacción es inmediata: «No sé qué contestar a esa, ¿me entiendes?». Una respuesta breve, pero cargada de significado, que evidencia la distancia emocional con el relato ofrecido en pantalla. Las nuevas imágenes también profundizan en su situación personal. Al ser preguntada por su relación actual con Rodolfo Sancho, responde con un rotundo «No», confirmando que no existe comunicación entre ambos. Una contestación concisa que dibuja con claridad el punto en el que se encuentra ese vínculo tras meses de tensión mediática. En paralelo, reafirma el lazo con su hijo pese a todo lo ocurrido. «Sigue siendo mi hijo y yo le sigo queriendo», dice visiblemente emocionada, dejando claro que el plano afectivo permanece intacto. También admite que la exposición pública ha alterado por completo su vida —«En mi caso no creo que nada vuelva a ser igual»—, una confesión que resume el desgaste personal que arrastra desde que estalló el caso.