Piden 40 años de cárcel para el exentrenador 'Willy' por abusos sexuales a ocho menores: Exentrenador del CD Varea en Logroño y colaborador del Club Atlético Osasuna

El juicio contra Guillermo de Soto, conocido como Willy, ha comenzado este martes en la Audiencia Provincial de La Rioja. El exentrenador del CD Varea y colaborador del Club Atlético Osasuna está acusado de presuntos delitos de abusos sexuales y otros delitos contra ocho menores de edad, cometidos entre los años 2020 y 2022. La fiscalía solicita para él una pena de 40 años y 9 meses de prisión. Según el escrito de acusación, el exentrenador se aprovechaba de su posición de autoridad para mantener conversaciones de contenido sexual con los jugadores a través de WhatsApp e Instagram. En los chats se refería a los genitales de los menores con términos como "bestia", "ídolo" o "hermano menor", pidiéndoles que borraran los mensajes a cambio de recompensas deportivas, como pruebas o fichajes en Osasuna. Esta presión generaba en los jóvenes un gran temor, según explicó al finalizar la investigación Eduardo Esteban, jefe regional de la brigada de la Policía Nacional en La Rioja: "Tenían el temor que, ante la negativa a acceder aquellas solicitudes, bien de mandar fotos, vídeos, incluso tener algún tipo de relación con el detenido, pues no pudieran cumplir esas expectativas profesionales". La investigación se inició a raíz de la denuncia de un menor en 2022, que condujo a la detención del acusado en Ventas Blancas. Durante el registro de su domicilio, se incautaron una tablet y dos teléfonos móviles que contenían cerca de 63.000 archivos con material de contenido sexual con menores, lo que permitió identificar al menos a otras siete víctimas. Entre los episodios más graves relatados, figura uno ocurrido el 12 de marzo de 2022, cuando el acusado llevó a un menor a su domicilio con la excusa de un masaje y le realizó tocamientos. También se le acusa de tomar fotografías a un menor desnudo de cintura para abajo en los vestuarios del Varea sin su consentimiento. Por su parte, la defensa niega los hechos y sostiene que las conversaciones con los jugadores eran bidireccionales, "de broma y de vacile". En el proceso, la fiscalía también responsabiliza civilmente al club navarro por la indemnización de 49.000 euros reclamada para las víctimas, debido a la vinculación de Willy como ojeador del fútbol base riojano para la entidad.