Las nuevas generaciones de periodistas reivindican la magia de la radio: "Sabes que siempre estará ahí cuando todo lo demás falle"

Con motivo del Día Mundial de la Radio, una nueva hornada de jóvenes periodistas y oyentes de todas las edades han compartido sus reflexiones sobre la vigencia del medio. Los testimonios, recogidos de los alumnos del Máster de radio de la Fundación COPE de la promoción 2023-2024 y de fieles seguidores, demuestran que la radio goza de una salud de hierro, consolidándose como un refugio de cercanía, credibilidad y compañía en un mundo digitalizado. Para los futuros comunicadores, la radio es, ante todo, una vocación de servicio. 'Nos metemos en la radio porque nos gusta, al final estás cumpliendo un servicio para la ciudadanía', explica uno de los periodistas, que ve en este medio una herramienta para 'servir, ayudar a los demás y hacer feliz a la gente'. En su opinión, la radio es el antídoto perfecto a la paradoja de la era digital. Esta sensación de conexión es uno de los valores más repetidos. 'La radio es compañía, es felicidad y es alegría'. Otro de sus compañeros coincide en que lo tiene todo: 'compañía, entretenimiento e información', y destaca una de sus grandes ventajas: 'Te permite poder estar a otras cosas, con lo cual eso, por supuesto, que es un punto muy positivo'. Más allá de la compañía, los nuevos profesionales destacan la 'credibilidad' y la 'inmediatez' como pilares del medio. 'Es el medio que me da la sensación que es el más directo', apunta una alumna, que también valora el 'anonimato' que le brinda el micrófono frente a las cámaras, ya que permite que los oyentes se centren en la noticia. Otro joven periodista lo tiene claro: se dedicó a la radio porque 'es imaginación, es magia, es recrear imágenes en nuestra cabeza a través del sonido'. Esa magia crea una relación especial con quien escucha. Para uno de las redactores, la radio 'crea un vínculo único con el oyente, acompaña, representa confianza'. Un sentimiento de lealtad que resume en una frase contundente que refleja la resiliencia del medio. La fidelidad es una constante también entre los oyentes. Una de ellas la considera 'algo imprescindible' en su vida, vinculada especialmente a los trayectos en coche para ir al trabajo o al gimnasio. Otra oyente la define como 'diversión, compañía e información' y evoca con cariño el recuerdo de su madre escuchándola en la cocina, describiéndola como 'el medio de comunicación para mí el más entrañable de todos y de un valor periodístico bastante elevado'. Reconocen que se informan de la actualidad por la radio, siempre en el coche pero también en casa "casi no vemos la tele" y  que pese a todo lo digital sigue gustando la radio clásica "su mayor mérito es haber sabido resistir a las nuevas plataformas y la era digital". Sorprendentemente, este apego no es solo cosa del pasado. Una joven oyente confiesa que, a pesar de su edad, 'siempre he escuchado la radio' y que incluso usa un despertador con radio incorporada. Critica que está 'bastante infravalorada' y defiende su utilidad: 'Hay programas divertidísimos, te enteras de muchísimas cosas y se aprenden un montón de cosas', asegura, feliz de que exista.