Con motivo del Día Mundial de la Radio, la cadena COPE en Teruel ha realizado un programa especial para viajar al pasado y recordar sus inicios en la ciudad. Para ello, ha contado con la presencia de Ricardo Torres, el que fuera el primer redactor jefe de la emisora, quien ha compartido en antena los recuerdos de la llegada de la cadena a la capital turolense entre 1999 y 2000. La llegada de la COPE a Teruel generó "muchas expectativas" entre los ciudadanos, que tenían, según ha recordado Torres, "muchas ganas de poder escuchar otras opiniones y otro color de micrófonos". El propio Torres, que ya trabajaba como corresponsal para la cadena en Aragón desde 1996, recuerda aquella etapa con "una ilusión tremenda", que culminó con la inauguración oficial de los estudios de la calle Santiago el 16 de junio del año 2000. El primer gran programa de la emisora fue un magazine que se emitía de 12:05 a 13:45. Una de las curiosidades de aquellos primeros años es que no podían poner música por cuestiones de licencia. "Había que llenarlo sí o sí con sintonías y con contenido de Teruel", ha explicado Torres, afirmando que el objetivo de dar voz a los turolenses se consiguió "y con creces". La tecnología de la época era puntera, aunque hoy parezca de otro siglo. De hecho, para instalar los equipos técnicos, hubo que introducirlos por una ventana con un tráiler. Torres ha confesado que al sentarse por primera vez ante la mesa de mezclas, que curiosamente sigue siendo la misma, le "parecía que estaba delante de pilotando un poco menos que un avión". El trabajo diario también era muy diferente. Las declaraciones se grababan en cintas de casete y su paso al ordenador era un proceso complejo a través de cables. "Funcionábamos con la cinta de casete convencional, en el mejor de los casos no se te enrollaba y podías llegar a la emisora y escuchar el sonido nítido", ha detallado el periodista. Más tarde llegarían avances como el MiniDisc o el grabador Marantz. Además, en aquella época apenas existían gabinetes de prensa en las instituciones, a excepción de la Diputación. Esto obligaba a los periodistas a un trabajo de campo más intenso: "Había que andar detrás de la noticia, detrás de la gente", ha señalado Torres, en contraste con la facilidad actual que proporcionan los móviles y las redes sociales. En sus primeros años, la emisora fue testigo y altavoz de hitos clave en la historia reciente de Teruel. Entre ellos, el nacimiento del movimiento ciudadano Teruel Existe, con episodios informativamente "duros" como una visita del entonces presidente José María Aznar. También se vivieron los inicios de Las Bodas de Isabel, una fiesta que "parecía todo un sueño" y que hoy es de Interés Turístico Internacional. Ricardo Torres estuvo al frente de la redacción hasta el año 2001, cuando aceptó una oferta profesional en Bruselas y Estrasburgo. Una decisión que, según ha confesado, le causó "una tristeza enorme" por su profundo "amor por la radio", un sentimiento que, como ha demostrado la jornada, sigue intacto casi 27 años después.