Miren Romero, médico de emergencias en Logroño, pide empatía con el sector de cara a la huelga de la semana que viene: “Somos los únicos profesionales que trabajan 100 horas a la semana”

Los médicos y facultativos de La Rioja comienzan una huelga indefinida con paros intermitentes para protestar por sus condiciones laborales y la situación del sistema sanitario. La protesta ha arrancado este miércoles con una manifestación a nivel nacional en Madrid, a la que seguirán paros en la comunidad entre el 16 y el 20 de febrero, con nuevas convocatorias en marzo, abril, mayo y junio. Así lo ha explicado Miren Romero, médico de emergencias y vicepresidenta del Sindicato Médico de La Rioja, quien ha detallado los motivos y el contexto de estas movilizaciones. Uno de los puntos que ha querido aclarar Romero es la manera en que se calculan los datos de seguimiento de la huelga. Ha señalado que la cifra de 1600 médicos facultativos en La Rioja no es real, ya que incluye "sillas" o puestos vacantes, además de personal de baja, de vacaciones o de permiso. Según ha criticado, cuando se ofrecen los datos de participación, "cuando el denominador es el total, pues claro, el resultado final siempre es más pequeño". A esto se suma que los profesionales que deben cumplir con los servicios mínimos también son contabilizados como si no secundaran la huelga, lo que distorsiona aún más el porcentaje real de seguimiento. Respecto a los servicios mínimos, Miren Romero ha denunciado que, aunque se presentan como una negociación, en la práctica son una imposición de la administración. "Lo que traen es lo que se lleva adelante", ha afirmado, llegando a situaciones en las que "hay más personas un día de huelga que un día normal". Si bien el sindicato acepta la necesidad de asegurar la atención a la población, ha subrayado que esta práctica anula el derecho a la huelga de los profesionales. "Lo que no puede ser es que si hay huelga, se atienda como un día normal, porque estás negando el derecho a la huelga a todos los compañeros", ha sentenciado. La vicepresidenta del sindicato médico ha pedido paciencia y apoyo a la población, asegurando que todo lo que sea urgente o no demorable "se va a seguir viendo". Sin embargo, ha insistido en que la situación actual es insostenible para todos: "Mi familia ha sido paciente, yo he sido paciente, nos vamos a convertir en pacientes, y este sistema es insostenible", ha alertado. Además, ha animado a los pacientes a preguntar quién les atiende, ya que en ocasiones las competencias se transfieren a otras categorías profesionales ante la falta de médicos. La principal reivindicación es un estatuto médico propio que reconozca la "singularidad" de su trabajo, como las guardias o las jornadas maratonianas. Romero ha denunciado que los médicos son los únicos profesionales cuyas horas extraordinarias no están reguladas y que, además, se pagan por debajo de la hora ordinaria sin contar para la jubilación. "Si en una fábrica se plantea que los trabajadores hagan 24 horas sin parar, que a partir de la octava hora se pague menos y que no sirva para la jubilación, todo el mundo saldría a la calle", ha ejemplificado. Con esta base, las demandas del colectivo se centran en regular la jornada laboral con un máximo de 35 horas semanales y un límite de horas extra, similar al de otros trabajadores. También exigen que se apliquen coeficientes reductores para nuestra jubilación que reconozcan la penosidad y el desgaste de su labor. "¿Por qué a un médico se le puede exigir que haga eso y al resto no?", se ha preguntado Romero, quien rechaza el nuevo estatuto marco firmado por otros sindicatos por considerar que "sacrifica" a los médicos.