La inseguridad que sufren los vecinos de A Zapateira, en A Coruña, los ha llevado a organizarse. Hartos de ser un blanco fácil para los ladrones, han puesto en marcha una especie de patrullas vecinales para combatir la oleada de robos en chalés. Se trata de un grupo de chat, llamado precisamente Patrullas Vecinales, donde decenas de personas coordinan sus ojos e impresiones ante cualquier movimiento sospechoso en este barrio limítrofe entre A Coruña, Culleredo y Arteixo. Natalie, una de las vecinas, explica a COPE que la decisión se tomó "a raíz de varios intentos de robos y robos en estas últimas 3 semanas". Por ello, "hemos decidido agruparnos en el vecindario a través de un chat para tener un poco controlada la zona a ciertas horas", relata. Estos momentos suelen ser hacia el atardecer, entre las 6 y las 10 de la noche, que es cuando los asaltantes aprovechan para actuar. Los residentes se saben vigilados. Los ladrones conocen sus rutinas y aprovechan cuando las casas están vacías, ya sea por trabajo o vacaciones. El modus operandi es el de personas especializadas, como detalla Natalie: "Entran por la ventana y en algún caso han inhibido la alarma. Debe ser de tener controladas tus rutinas y, en el momento que te vas, aunque pongas alarma, te entran igual". La orografía del barrio también juega a favor de los asaltantes. "A Zapateira lo que tiene es que hay muchas casas que a su vez hay terrenitos vacíos alrededor, entonces, utilizan estos terrenos un poco para saltar por el muro y sin que nadie le vea", lamenta la portavoz vecinal. El grupo, que ya cuenta con medio centenar de vecinos, funciona como una red de vigilancia que complementa la labor policial. La colaboración con el 091 es permanente. De hecho, fue la propia policía la que les animó a documentar cualquier anomalía: "La policía lo que nos dijo es 'si veis algo que es sospechoso, pues sacar foto y enviárnosla, porque esto a nosotros nos va a ayudar'", explica Natalie. El sistema ya ha demostrado su efectividad. "Antes de ayer, que intentaron entrar a robar en una de las casas, automáticamente nos lo comunicamos por ahí y ya estábamos fichando qué coches estaban por el entorno, y sacamos fotos", cuenta la vecina. La información se comparte al instante en el chat, donde preguntan si alguien reconoce un vehículo o persona sospechosa para recopilar datos que puedan ser útiles en caso de incidente. Natalie reconoce que esta iniciativa es consecuencia de que "no hay medios suficientes, pero tampoco es culpa de la policía". En su opinión, el problema es más amplio: "Coruña se está poniendo muy peligrosa, están entrando a robar en muchos sitios, entonces yo creo que no dan, literal, abasto". Menciona que conoce casos de robos en la Urbanización Icaria de Oleiros o en el centro de A Coruña, y concluye que esta situación "nos pilla un poco desprevenidos porque no estamos acostumbrados, aunque siempre ha habido robos, pero ahora parece que se está exagerando el tema".