Solo 48 horas después de su celebración, la Gala de Elección de la Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife sigue generando un intenso debate. Ante la oleada de comentarios negativos, el Ayuntamiento de Santa Cruz ha dado un paso al frente. El concejal de Fiestas, Javier Caraballero, ha asegurado en una entrevista en 'Herrera en COPE Tenerife' que el consistorio asume las críticas y se compromete a llevar a cabo una reflexión profunda sobre el formato del espectáculo. Una reflexión que, añade, "debemos hacer todos". A título personal, Caraballero ha calificado la gala como correcta y ha destacado que la experiencia vivida dentro del Recinto Ferial fue muy distinta a la que se percibió a través de la televisión. “No he tenido el tiempo para verla por televisión, pero yo creo que no ha sido una gala mala, creo que ha sido una gala correcta, una gala bien hecha”, ha afirmado. No obstante, ha insistido en que “hay que ser conscientes de las críticas que ha habido” y ha hecho énfasis en la importancia de analizar el modelo actual del evento más emblemático del carnaval. El concejal ha señalado la dificultad de satisfacer todas las expectativas, que a menudo son contradictorias entre sí. “Cuando innovamos, porque se innova, cuando hacemos algo más tradicional, porque es antiguo, cuando están los grupos, porque están los grupos, cuando no están los grupos, porque no están los grupos”, ha lamentado Caraballero. Por ello, considera que hay que decidir de forma conjunta qué tipo de gala se quiere para el siglo XXI. La conclusión, para el edil, es clara: “Lo que hace falta es una reflexión profunda de todos los carnavaleros y carnavaleras, en saber qué queremos de la gala del carnaval”. Las críticas se han centrado en varios aspectos del espectáculo. Entre los más comentados se encuentran la actuación del grupo internacional Los 4, cuyo playback fue muy cuestionado en redes sociales, o una obertura que, para muchos, no estuvo a la altura. Estos detalles, según parte del público, deslucieron el resultado final de un evento que es el principal escaparate del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife a nivel nacional e internacional. Frente a estas críticas, Javier Caraballero ha valorado varias mejoras implementadas en esta edición. En primer término, ha destacado la reducción de la duración del espectáculo, que se ajustó a dos horas y cuarto, una demanda recurrente del público en años anteriores, en los que las galas se extendían por encima de las tres horas. Además, ha defendido la calidad de la escenografía, asegurando que el escenario de este año ha sido, “sin ninguna duda, el mejor de los últimos años, y eso es indiscutible”. Una de las comparaciones más dolorosas ha sido la que algunos espectadores han realizado con la polémica gala dirigida por Rafael Amargo. Caraballero ha rechazado de plano esta analogía, calificándola de injusta. “Es indiscutible que no tiene absolutamente nada que ver”, ha sentenciado, recordando que las críticas feroces son una constante en el Carnaval. “Te puedo poner críticas similares de otras muchas galas que ha habido después de las de Amargo”, ha añadido, sugiriendo que la memoria carnavalera tiende a ser selectiva. El concejal también ha querido subrayar que no todas las opiniones han sido negativas. “Hay malas críticas de la Gala del Carnaval, pero también ha habido muy buenas críticas”, ha matizado. Según su percepción, la sensación entre los asistentes que disfrutaron del evento en el Recinto Ferial en directo fue mayoritariamente positiva. “La sensación con la que yo salí del Recinto, por lo menos la gente que la pudo disfrutar allí, es que había gustado la Gala”, ha explicado, reconociendo de nuevo que existen “dos sensaciones completamente diferentes” entre el público presencial y el televisivo. El debate también ha incluido otros elementos, como la tradicional presencia de la Afilarmónica NiFú-NiFá en detrimento de la murga ganadora del concurso, que este año no actuó. Sobre este y otros puntos, Caraballero ha admitido que “forma parte de la reflexión que hay que hacer”. El concejal ha llegado a la conclusión de que la gala perfecta es una utopía, ya que “cada uno tiene su ideal de gala en la cabeza, que son contradictorios, además”. Ante la pregunta sobre el futuro del director de la Gala, Daniel Pagés, y la posibilidad de su renovación, el concejal de Fiestas ha preferido ser cauto. Caraballero ha afirmado que “no es momento aún de hablar nada de esto”, argumentando que quedan por delante diez días de carnaval en la calle. En su opinión, este tipo de decisiones no deben tomarse en caliente. “Soy de los que piensa que las reflexiones hay que hacerlas con calma y no en caliente”, ha concluido, dejando la continuidad del equipo artístico en el aire hasta después de las fiestas.